Noche primaveral, miércoles de Champions. Dan las 20.45 y Raúl mira el cian del cielo de Gelsenkirchen concentrado y sabedor de lo que iba a suceder en el verde. Hacía muchos años que Raúl no veía anochecer en un terreno de juego compitiendo por el cetro europeo.
Con medio ojo en el partido del Madrid y un ojo y medio en el ordenador comienzo a vislumbrar que esta noche también voy a saltar del sofá. Raúl engancha un cabezazo que pone en dificultades a Julio César. Poco después, al borde del descanso, Jurado recibe en la medular y a Raúl se le enciende el radar. Detecta un pasillo entre los defensas y se decide a embocarlo, la defensa se abrió como las aguas al paso de Moisés con su bastón. Recibe y define como hiciera hace 11 años en la final de París ante Cañizares, aquella tarde en la que el Madrid conquistó su octava copa de Europa. El partido no tenía mucho interés porque la eliminatoria estaba resuelta, gracias a otra lección del 7 en Milan. Aún así la ambición de Raúl es insaciable. En la segunda parte, con 1-1 en el tanteo, el líder del equipo minero recibió en tres cuartos de cancha y dio un pase magistral por encima de la defensa, la famosa cuchara de Raúl. Howedes se quedó solo, marcó y se giró para señalar con el índice a su führer como muestra de agradecimiento.
Concluyó el partido y la eliminatoria. El Schalke ha eliminado al actual campeón de Europa, quién lo diría. Raúl hizo una muesca más en su revólver y dos de esas muescas llevan el nombre de su próximo rival, el Manchester, al que el 7 de Europa ya eliminó en dos ocasiones. En la ciudad de los Gallagher estarán poniendo las barbas a remojar por lo que pueda pasar.
Curiosamente, en el Manchester milita Michael Owen. Este tímido muchacho -con talento pero carente de carisma, liderazgo y raza para ser un grande- fue el que arrebató a Raúl el más injusto balón de oro de la historia de este deporte. Fue el más clamoroso de los tres balones de oro que robaron a Raúl. El tiempo pone a cada uno en su sitio. Owen no ha jugado en todo el año y es casi un exfutbolista a sus 31 años, dos menos que Raúl. Todos los delanteros de su hornada están en segundo plano o retirados por pesar más de 100 kilos. Ellos se llevaron los galardones pero el botín de Raúl es mucho mayor que un trozo de metal que pones en una vitrina. Ninguno de ellos podrá sentir lo que sintió ayer el 7. Terminado el partido, los jugadores fueron a la curva del estadio en la que se encontraban los más fervorosos aficionados mineros. Los jugadores se pusieron en fila y los fieles reclamaron la presencia de su führer en la grada. Neuer, el capitán, dio permiso al auténtico capitán para dirigirse a ellos y cuando se encaminaba hacia allá, el que portaba el micrófono espetó a sus camaradas: "Siéntense, agáchense, va a hablar el Dios Raúl". Raúl se sintió como un juvenil. Parece liberado, ha recuperado la sonrisa y el descaro de sus comienzos.
Raúl ya no es un Ferrari pero se subió a su viejo De Lorean y retrocedió 7 u 8 años en el tiempo, se remontó a primaveras en las que también le anochecía dando lecciones en el campo. Pero lo de anoche fue especial, diferente a aquellas tardes. En aquellos tiempos era el líder, ahora es mucho más que eso. Ha escrito la historia de este club con letras de oro, con oro de verdad, no esa chatarra de la que está hecha el balón de oro. El Schalke alcanza las semifinales de la Copa de Europa por primera vez en su historia y todo gracias a su führer, ese al que todos habían menospreciado y enterrado.
En dos semanas las semifinales. Todo el mundo hablará del Madrid-Barsa, de Cristiano, de Messi, de Mourinho, de Guardiola, de Ferguson, el Manchester...pero cuidado que Marty McFly anda suelto con su De Lorean.
To be concluded
jueves, 14 de abril de 2011
lunes, 14 de marzo de 2011
El curioso caso de Sergio Canales
Sergio Canales aterrizó en Madrid el pasado verano con el aval de una gran temporada en Santander y un mejor europeo sub-19 con España. Comenzó la pretemporada muy fuerte, venía en forma del europeo y tal vez por eso destacaba sobre los demás, que acusaban las vacaciones estivales. Parecía que iba a ser de los fijos en la rotación de Mourinho. Pero estamos en marzo y la aportación ha brillado por su ausencia.
Las expectativas creadas sobre él eran y son desorbitantes. Sólo verle caminar despierta en nuestra memoria pasajes de la elegancia y la excelsa calidad de la mejor pierna izquierda de nuestro fútbol, la de José María Gutiérrez, Guti. Cuanto toca en corto, cuando controla, cuando otea el horizonte para trazar un cambio de orientación, cuando protege el balón con el cuerpo tocándolo únicamente con ese guante que llevan por pie izquierdo... La torería de ambos en el verde es idéntica.
Hasta ahí todo bien, lo malo es la cara B. Y hasta ahora parece que Canales también está desarrollando ese Mr Hyde que llevaba Guti en sus entrañas. Entre las muchas virtudes de Guti también había numerosos vicios. Vicios que le privaron de formar parte del olimpo de su generación. Estos vicios son muy reconocibles tanto por detractores como por devotos. Esa indolencia cuando no le apetecía jugar porque hacía frío o llovía, esa forma de calentar sin ganas cuando partía desde el banquillo, esa manera de borrarse de partidos importantes, esas autoexpulsiones que han hecho tanto daño al equipo blanco... y lo que no vemos en los entrenamientos. De Sergio se vislumbran varios de esos vicios, uno de ellos la desgana con la que se mueve por el campo cuando debería devorar el césped en los pocos minutos de los que goza. Parece que en los entrenamientos tampoco es de los que más trabaja, de ahí lo poco que está contando Mourinho con él.
Es como si Guti estuviera rejuveneciendo, emulando a Brad Pitt en "El curioso caso de Benjamin Button", y se ha convertido en Sergio Canales. Esperemos que Sergio sepa aprovechar la oportunidad que se le brinda y no se convierta en otro caso de talento malgastado como su alter ego. Sería muy triste que la historia se repitiera y Canales se convirtiera en otro torero artista, de esos que nos emocionan cuando están inspirados y nos irritan cuando se dejan el duende en casa. En sus botas y en las de Özil está el futuro del juego del Madrid en los próximos años. Tiene todo para triunfar: talento, juventud y el mejor entrenador del mundo. En sus manos está hacer historia o tener una carrera de luces y sombras como su antecesor. Yo tengo fe en que la sensación de deja vu no nos torture con este genio.
Las expectativas creadas sobre él eran y son desorbitantes. Sólo verle caminar despierta en nuestra memoria pasajes de la elegancia y la excelsa calidad de la mejor pierna izquierda de nuestro fútbol, la de José María Gutiérrez, Guti. Cuanto toca en corto, cuando controla, cuando otea el horizonte para trazar un cambio de orientación, cuando protege el balón con el cuerpo tocándolo únicamente con ese guante que llevan por pie izquierdo... La torería de ambos en el verde es idéntica.
Hasta ahí todo bien, lo malo es la cara B. Y hasta ahora parece que Canales también está desarrollando ese Mr Hyde que llevaba Guti en sus entrañas. Entre las muchas virtudes de Guti también había numerosos vicios. Vicios que le privaron de formar parte del olimpo de su generación. Estos vicios son muy reconocibles tanto por detractores como por devotos. Esa indolencia cuando no le apetecía jugar porque hacía frío o llovía, esa forma de calentar sin ganas cuando partía desde el banquillo, esa manera de borrarse de partidos importantes, esas autoexpulsiones que han hecho tanto daño al equipo blanco... y lo que no vemos en los entrenamientos. De Sergio se vislumbran varios de esos vicios, uno de ellos la desgana con la que se mueve por el campo cuando debería devorar el césped en los pocos minutos de los que goza. Parece que en los entrenamientos tampoco es de los que más trabaja, de ahí lo poco que está contando Mourinho con él.
Es como si Guti estuviera rejuveneciendo, emulando a Brad Pitt en "El curioso caso de Benjamin Button", y se ha convertido en Sergio Canales. Esperemos que Sergio sepa aprovechar la oportunidad que se le brinda y no se convierta en otro caso de talento malgastado como su alter ego. Sería muy triste que la historia se repitiera y Canales se convirtiera en otro torero artista, de esos que nos emocionan cuando están inspirados y nos irritan cuando se dejan el duende en casa. En sus botas y en las de Özil está el futuro del juego del Madrid en los próximos años. Tiene todo para triunfar: talento, juventud y el mejor entrenador del mundo. En sus manos está hacer historia o tener una carrera de luces y sombras como su antecesor. Yo tengo fe en que la sensación de deja vu no nos torture con este genio.
martes, 15 de febrero de 2011
El 7 de Europa
Tarde de Febrero, 20:45. La Champions, la de verdad, dio el pistoletazo de salida y todas las cámaras apuntaban al mejor jugador de la historia de esta competición. En Valencia sonaban tambores de guerra, ambiente hostil para recibir al peor de sus enemigos. Pitos, abucheos, ese grito que tan famoso se ha hecho en todos los campos, aunque esta vez no iba dedicado a Mourinho. Tal fue la hostilidad que plantearon al 7 que la megafonía del Valencia decidió que no sonara el himno de la Champions, el himno del Madrid de Raúl. Ese que él interpreta como nadie, mirando al tendido cual torero antes del momento de la verdad. Privaron al 7 de escuchar su himno pero a él no le importó, porque a él sólo le importa lo que sucede durante los 90 minutos con el balón en juego.
Emery planteó un partido intenso, con mucha presión. Apretaron mucho los valencianistas. El Schalke, con muy poco fútbol, no daba 2 pases seguidos. Algún balón largo para que Huntelaar la bajara a Raúl y poco más. El club español era amo y señor del partido y se adelantó en el marcador con toda justicia tras un gran gol de Soldado. Pero el Schalke daba sensación de peligro cada vez que colgaba un balón al área porque en cualquier rechace podría aparecer el más listo de la clase.
La segunda parte comenzó con los mejores minutos del Valencia pero Aduriz perdonó el 2-0. El Schalke estaba contra las cuerdas pero es en esos momentos cuando la sombra de Raúl se hace más y más alargada. Raúl nunca se rinde y menos aún en su competición fetiche, la competición del KO, la competición de los grandes. En un alarde de astucia se cruzó tirando un desmarque, recibió, orientó la pelotita hacia la pierna izquierda con más goles en la historia de la Champions y la cruzó al palo contario donde ni Guaita ni nadie puede llegar. 1-1 y un Schalke que parecía inofensivo inclina la eliminatoria a su favor para el partido de vuelta gracias a la experiencia, la raza y la calidad del E7ERNO 7 de Europa.
http://www.youtube.com/watch?v=_IOp8RxAP1E
Emery planteó un partido intenso, con mucha presión. Apretaron mucho los valencianistas. El Schalke, con muy poco fútbol, no daba 2 pases seguidos. Algún balón largo para que Huntelaar la bajara a Raúl y poco más. El club español era amo y señor del partido y se adelantó en el marcador con toda justicia tras un gran gol de Soldado. Pero el Schalke daba sensación de peligro cada vez que colgaba un balón al área porque en cualquier rechace podría aparecer el más listo de la clase.
La segunda parte comenzó con los mejores minutos del Valencia pero Aduriz perdonó el 2-0. El Schalke estaba contra las cuerdas pero es en esos momentos cuando la sombra de Raúl se hace más y más alargada. Raúl nunca se rinde y menos aún en su competición fetiche, la competición del KO, la competición de los grandes. En un alarde de astucia se cruzó tirando un desmarque, recibió, orientó la pelotita hacia la pierna izquierda con más goles en la historia de la Champions y la cruzó al palo contario donde ni Guaita ni nadie puede llegar. 1-1 y un Schalke que parecía inofensivo inclina la eliminatoria a su favor para el partido de vuelta gracias a la experiencia, la raza y la calidad del E7ERNO 7 de Europa.
http://www.youtube.com/watch?v=_IOp8RxAP1E
domingo, 30 de enero de 2011
Alta Suciedad
¿Qué taaaaal bloguistas? Llevo algún tiempo sin escribir, por falta de tiempo y porque tampoco ha habido motivo para ello, en este mes, salvo balones de oro injustamente otorgados, una Copa del Rey un poco más interesante que años anteriores, el Barsa campeón de liga en Enero y mucho escándalo en la casa blanca fomentado por la prensa rosa del siglo XXI, la prensa deportiva. Las diferencias entre Mourinho y Valdano son más que evidentes y eso ha servido a los buitres que tenemos como periodistas para llenar periódicos y demasiadas horas de radio y televisión.
Los periódicos son política. El año pasado un diario que, antiguamente, se caracterizaba por tratar la información deportiva con cierta objetividad, cuyo director ha desprestigiado hasta convertirlo en "sálvame deluxe", dedicaba todas sus páginas a denigrar la figura de Pellegrini y ensalzar la de Benzema. Tocaba dorar la píldora a Florentino y poner a Pierdegrini a pies de los caballos, para cuando el ser superior decidiera echarle. A dicho director se le llenaba la boca hablando de la calidad del francés, el nuevo Ronaldo, lo que no decía es que parecía Ronaldo en sus últimos años en el Madrid, cuando ya se había comido a Falete. Este director es el mismo que tiene un blog en la web del periódico, en el que cada día cuelga un vídeo que roza la vergüenza ajena, en el que se cree José María García en tiempos de José María García. También es el mismo que ha denostado el prestigio de un premio que antes se daba a leyendas del deporte de la talla de Michael Jordan. Ahora, se lo da a leyendas del deporte como Ángel María Villar o el Rey Don Juan Carlos, al que respeto pero creo que lo merecería más José María Aznar por convertir el Pádel en el segundo deporte nacional.
Por otro lado, tenemos al otro diario deportivo de tirada nacional. Ése que todo varón que se precie empieza a leer por la contraportada, porque es la única página que contiene algo de interés. Ése que el año pasado se encargó de defender a Pellegrini y criticar a Benzema porque para eso son oposición. Este diario antisistema es propiedad del, antiguamente denominado, Imperio del Monopolio, Imperio con más ruina que el imperio romano en el siglo quinto. Ese imperio del que las ratas huyen, poco a poco, a medios más solventes, viendo la que se avecina. Esas ratas que ahora son monaguillos al servicio de la santa sede, a la que tanto vilipendiaban.
Este año la llegada de Mourinho ha hecho que la opinión de unos y otros respecto a Benzema haya cambiado radicalmente. Para el director del primer diario aquí retratado, Benzema es un gato que no tiene carácter para defender esa camiseta, ya no es el nuevo Ronaldo. Para el diario antisistema, por el contrario, Karim es el salvador del club y un superclase que no rinde por culpa de su entrenador, que le carga con mucha presión.
La credibilidad de ambos diarios es nula. En televisión y en radio más de lo mismo, porque son los mismos. Haciendo memoria, no me viene un solo nombre a la mente que merezca un ápice de credibilidad. Hace algunos meses había un periodista respetable, al que he admirado durante años por su criterio y amplio conocimiento polideportivo, pero en los últimos tiempos ha sido arrastrado por el sectarismo vigente, víctima de su propio ego. Este periodista solía ser objetivo, pero ha sido abducido por Valdano para su causa común y viene echándole un pulso a su director desde el año pasado. Fue el más firme defensor de Pellegrini cuando más lo criticaban desde las altas esferas del diario para el que escribe. Ahora defiende a ultranza a Benzema, hasta el punto de mentir. Mentiras como decir, en la radio para la que colabora, que Adebayor, en su mejor temporada, metió 20 goles entre todas las competiciones cuando metió 24 sólo en liga. Desconozco las razones de este señor para odiar tanto a Mourinho y Florentino pero han conseguido meterle en el tablero del juego que se traen unos y otros. Este periodista trabajó durante años en el famoso sanedrín de la emisora del Imperio y lleva otros cuantos escribiendo para el diario que regala premios leyenda a deportistas leyenda, como el Rey.
Estos periolistos han seguido el ejemplo de nuestra actual clase política y, como diría Calamaro, son títeres de la alta suciedad, basura de la alta suciedad.
http://www.youtube.com/watch?v=Af4853YJR3Q
Los periódicos son política. El año pasado un diario que, antiguamente, se caracterizaba por tratar la información deportiva con cierta objetividad, cuyo director ha desprestigiado hasta convertirlo en "sálvame deluxe", dedicaba todas sus páginas a denigrar la figura de Pellegrini y ensalzar la de Benzema. Tocaba dorar la píldora a Florentino y poner a Pierdegrini a pies de los caballos, para cuando el ser superior decidiera echarle. A dicho director se le llenaba la boca hablando de la calidad del francés, el nuevo Ronaldo, lo que no decía es que parecía Ronaldo en sus últimos años en el Madrid, cuando ya se había comido a Falete. Este director es el mismo que tiene un blog en la web del periódico, en el que cada día cuelga un vídeo que roza la vergüenza ajena, en el que se cree José María García en tiempos de José María García. También es el mismo que ha denostado el prestigio de un premio que antes se daba a leyendas del deporte de la talla de Michael Jordan. Ahora, se lo da a leyendas del deporte como Ángel María Villar o el Rey Don Juan Carlos, al que respeto pero creo que lo merecería más José María Aznar por convertir el Pádel en el segundo deporte nacional.
Por otro lado, tenemos al otro diario deportivo de tirada nacional. Ése que todo varón que se precie empieza a leer por la contraportada, porque es la única página que contiene algo de interés. Ése que el año pasado se encargó de defender a Pellegrini y criticar a Benzema porque para eso son oposición. Este diario antisistema es propiedad del, antiguamente denominado, Imperio del Monopolio, Imperio con más ruina que el imperio romano en el siglo quinto. Ese imperio del que las ratas huyen, poco a poco, a medios más solventes, viendo la que se avecina. Esas ratas que ahora son monaguillos al servicio de la santa sede, a la que tanto vilipendiaban.
Este año la llegada de Mourinho ha hecho que la opinión de unos y otros respecto a Benzema haya cambiado radicalmente. Para el director del primer diario aquí retratado, Benzema es un gato que no tiene carácter para defender esa camiseta, ya no es el nuevo Ronaldo. Para el diario antisistema, por el contrario, Karim es el salvador del club y un superclase que no rinde por culpa de su entrenador, que le carga con mucha presión.
La credibilidad de ambos diarios es nula. En televisión y en radio más de lo mismo, porque son los mismos. Haciendo memoria, no me viene un solo nombre a la mente que merezca un ápice de credibilidad. Hace algunos meses había un periodista respetable, al que he admirado durante años por su criterio y amplio conocimiento polideportivo, pero en los últimos tiempos ha sido arrastrado por el sectarismo vigente, víctima de su propio ego. Este periodista solía ser objetivo, pero ha sido abducido por Valdano para su causa común y viene echándole un pulso a su director desde el año pasado. Fue el más firme defensor de Pellegrini cuando más lo criticaban desde las altas esferas del diario para el que escribe. Ahora defiende a ultranza a Benzema, hasta el punto de mentir. Mentiras como decir, en la radio para la que colabora, que Adebayor, en su mejor temporada, metió 20 goles entre todas las competiciones cuando metió 24 sólo en liga. Desconozco las razones de este señor para odiar tanto a Mourinho y Florentino pero han conseguido meterle en el tablero del juego que se traen unos y otros. Este periodista trabajó durante años en el famoso sanedrín de la emisora del Imperio y lleva otros cuantos escribiendo para el diario que regala premios leyenda a deportistas leyenda, como el Rey.
Estos periolistos han seguido el ejemplo de nuestra actual clase política y, como diría Calamaro, son títeres de la alta suciedad, basura de la alta suciedad.
http://www.youtube.com/watch?v=Af4853YJR3Q
martes, 14 de diciembre de 2010
Tim Duncan: The Ugly Truth
Hasta finales de los 90 todo equipo grande en la NBA cimentaba su éxito en un base y un pivot de garantías, salvo excepciones como los Bulls de Jordan. De mi infancia destacaron los Lakers de Magic y Kareem Abdul Jabbar, los míticos bad boys -Detroit Pistons de los 80- de Isiah Thomas y Billy Laimbeer, los Celtics de Larry Bird que contaban con pivots como Bill Walton, Kevin McHale y Robert Parish, los Knicks de John Starks y Pat Ewing, Los Miami Heat de Tim Hardaway y Alonzo Mourning, Orlando Magic con Penny Hardaway y un emergente Shaquille O´Neal, los Houston Rockets de Sam Cassel y Olajuwon... todos ellos y otros equipos que mandaron en décadas anteriores tenían eso, una buena combinación base-pivot. Pero mediados los 90 el rol del "cuatro" adquirió una mayor importancia. No sabemos si por la calidad de los ala-pivots que surgieron o por la carencia de grandes pivots.
Los primeros equipos, que mi memoria alcanza, cuya estrella era un ala-pivot son los Phoenix Suns de Charles Barkley y los Utah Jazz de Stockton y Karl Malone. Ambos equipos realizaron temporadas sensacionales pero nunca ganaron un anillo. La década de los 90 alcanzaba su ecuador y desde entonces la NBA ha sido un criadero de excelentes ala-pivots. A Barkley y Malone les han seguido Shawn Kemp, Chris Webber, Antoine Walker, Kevin Garnett, Pau Gasol, Dirk Nowitzki, Elton Brand, Chris Bosh, Carlos Boozer,... casi todos grandes atletas. Con el siglo XXI cambió la tendencia y la figura del "cuatro" sustituyó al pivot como co-estrella de las franquicias. Ahora los grandes equipos suelen centrar su éxito en un base y un ala-pivot. Con Stockton y Malone había nacido el pick and roll. El siglo XXI estaba llegando. Fueron dos visionarios.
De la lista que anteriormente he citado me he dejado un nombre que es al que quiero rendir tributo. Es Tim "siglo XXI" Duncan, que el pasado domingo cumplió 1000 partidos en la liga y que es, sin duda, el mejor ala-pivot de la historia. Formó con David Robinson las "torres gemelas" de San Antonio.
El equipo texano se alzó con su primer anillo en 1999. Viví aquellas finales con mucha intensidad. Siempre he sido de los Lakers y los Knicks y mis equipos llevaban varios años rozando el ridículo. Ese año los Knicks de "hilo de seda" Houston y "melodía de seducción" Sprewell devolvían al equipo de la gran manzana al lugar que le correspondía, una final de la NBA. Enfrente esperaban los Spurs, entrenados por Gregg Popovich y liderados por las "torres gemelas". La vida es una constante ironía y las twin towers se merendaron a los Knicks con un contundente 4-1. A sus 23 años Tim Duncan dio muestras de lo que iba a ser una más que prolífica carrera.
Duncan ha destacado en muchas facetas. Anota, asiste, rebotea, intimida bajo tableros, un bailarín en la zona, excelente tiro de media distancia, ese tiro a tabla con sabor añejo desde cuatro metros que sólo él hace y que nunca falla,... Físicamente por debajo de sus homólogos. La posición de cuatro ha estado tradicionalmente ligada a excelentes atletas. Duncan no lo ha necesitado. Su condición ha sido buena siempre pero lejos de animales como Kevin Garnet. Tampoco ha sido un tipo muy comercial. Un tipo serio, poco carismático, rara avis en el circo de la NBA. Ajeno a excentricidades. Tampoco lo ha necesitado. Ha hecho de la inteligencia dentro y fuera de la cancha la mejor de sus virtudes, ha leído los partidos como nadie y cuatro anillos, en tres de los cuales ha sido MVP de las finales, le avalan. Siempre correcto, siempre decisivo.
Andrés Montes (q.e.p.d) le apodó Tim "siglo XXI" Duncan. Lo de "siglo XXI" puede que le viniera de su dorsal pero creo que es un jugador como los de antes, nada que ver con las bestias que dominan el baloncesto actual. Yo prefiero llamarle "la cruda realidad". En estos años he admirado a varios equipos de la costa oeste que han maravillado con su baloncesto alegre. Los Sacramento Kings de Rick Adelman, comandados por un Chris Webber espectacular. Qué decir de los Dallas Mavericks de Nash y "Robin Hood" Nowitzki... genuinos. Todos ellos se han encontrado con la cruda realidad. La cruda realidad es Tim Duncan y sus dinásticos San Antonio Spurs. Una sombra demasiado alargada que ha privado de ganar anillos a grandes franquicias y grandes jugadores.
Personalmente, por mi afición a los Lakers, siempre he considerado a los Spurs y a Duncan como los malos de la película. Un equipo tosco, defensivo y antipático. Pura maquinaria alemana, un ejército a las órdenes de Gregg Popovich que, con su disciplina castrense, pasará a la historia como uno de los grandes entrenadores que ha dado este deporte. Es un buen entrenador pero Tim Duncan le ha hecho mucho mejor durante estos 1.000 partidos. Ahora con la serenidad que dan los años y rememorando he de reconocer que los Spurs de Tim Duncan son uno de los mejores equipos que he visto, a la par con los Bulls de Jordan y Pippen y un escalón por debajo de los Lakers de Kobe y Shaq. Sobre Tim Duncan ya está todo dicho, el halcón ya es milenario.
Los primeros equipos, que mi memoria alcanza, cuya estrella era un ala-pivot son los Phoenix Suns de Charles Barkley y los Utah Jazz de Stockton y Karl Malone. Ambos equipos realizaron temporadas sensacionales pero nunca ganaron un anillo. La década de los 90 alcanzaba su ecuador y desde entonces la NBA ha sido un criadero de excelentes ala-pivots. A Barkley y Malone les han seguido Shawn Kemp, Chris Webber, Antoine Walker, Kevin Garnett, Pau Gasol, Dirk Nowitzki, Elton Brand, Chris Bosh, Carlos Boozer,... casi todos grandes atletas. Con el siglo XXI cambió la tendencia y la figura del "cuatro" sustituyó al pivot como co-estrella de las franquicias. Ahora los grandes equipos suelen centrar su éxito en un base y un ala-pivot. Con Stockton y Malone había nacido el pick and roll. El siglo XXI estaba llegando. Fueron dos visionarios.
De la lista que anteriormente he citado me he dejado un nombre que es al que quiero rendir tributo. Es Tim "siglo XXI" Duncan, que el pasado domingo cumplió 1000 partidos en la liga y que es, sin duda, el mejor ala-pivot de la historia. Formó con David Robinson las "torres gemelas" de San Antonio.
El equipo texano se alzó con su primer anillo en 1999. Viví aquellas finales con mucha intensidad. Siempre he sido de los Lakers y los Knicks y mis equipos llevaban varios años rozando el ridículo. Ese año los Knicks de "hilo de seda" Houston y "melodía de seducción" Sprewell devolvían al equipo de la gran manzana al lugar que le correspondía, una final de la NBA. Enfrente esperaban los Spurs, entrenados por Gregg Popovich y liderados por las "torres gemelas". La vida es una constante ironía y las twin towers se merendaron a los Knicks con un contundente 4-1. A sus 23 años Tim Duncan dio muestras de lo que iba a ser una más que prolífica carrera.
Duncan ha destacado en muchas facetas. Anota, asiste, rebotea, intimida bajo tableros, un bailarín en la zona, excelente tiro de media distancia, ese tiro a tabla con sabor añejo desde cuatro metros que sólo él hace y que nunca falla,... Físicamente por debajo de sus homólogos. La posición de cuatro ha estado tradicionalmente ligada a excelentes atletas. Duncan no lo ha necesitado. Su condición ha sido buena siempre pero lejos de animales como Kevin Garnet. Tampoco ha sido un tipo muy comercial. Un tipo serio, poco carismático, rara avis en el circo de la NBA. Ajeno a excentricidades. Tampoco lo ha necesitado. Ha hecho de la inteligencia dentro y fuera de la cancha la mejor de sus virtudes, ha leído los partidos como nadie y cuatro anillos, en tres de los cuales ha sido MVP de las finales, le avalan. Siempre correcto, siempre decisivo.
Andrés Montes (q.e.p.d) le apodó Tim "siglo XXI" Duncan. Lo de "siglo XXI" puede que le viniera de su dorsal pero creo que es un jugador como los de antes, nada que ver con las bestias que dominan el baloncesto actual. Yo prefiero llamarle "la cruda realidad". En estos años he admirado a varios equipos de la costa oeste que han maravillado con su baloncesto alegre. Los Sacramento Kings de Rick Adelman, comandados por un Chris Webber espectacular. Qué decir de los Dallas Mavericks de Nash y "Robin Hood" Nowitzki... genuinos. Todos ellos se han encontrado con la cruda realidad. La cruda realidad es Tim Duncan y sus dinásticos San Antonio Spurs. Una sombra demasiado alargada que ha privado de ganar anillos a grandes franquicias y grandes jugadores.
Personalmente, por mi afición a los Lakers, siempre he considerado a los Spurs y a Duncan como los malos de la película. Un equipo tosco, defensivo y antipático. Pura maquinaria alemana, un ejército a las órdenes de Gregg Popovich que, con su disciplina castrense, pasará a la historia como uno de los grandes entrenadores que ha dado este deporte. Es un buen entrenador pero Tim Duncan le ha hecho mucho mejor durante estos 1.000 partidos. Ahora con la serenidad que dan los años y rememorando he de reconocer que los Spurs de Tim Duncan son uno de los mejores equipos que he visto, a la par con los Bulls de Jordan y Pippen y un escalón por debajo de los Lakers de Kobe y Shaq. Sobre Tim Duncan ya está todo dicho, el halcón ya es milenario.
lunes, 6 de diciembre de 2010
Riff de Jimmy Hendrix en el Bernabéu
Hace más de tres años que "Aproximaciones" de Pereza vio la luz y en él se incluía una pieza magistral que no ha tenido mucha repercusión mediática. La canción se titula "Huracán" y hablan de un amigo carismático, con estrella, que "bailaba con todo lo prohibido". No sabemos si se convirtió en el "Jimmy Hendrix de prosperidad" que relataba la canción pero nuestro protagonista de la jornada, otro huracán, lo está consiguiendo día a día.
Jimmy Hendrix es un mito. A pesar de su corta trayectoria -murió a los veintisiete años- es considerado
como el mejor guitarrista de la historia de manera unánime por todos los expertos. No hace falta ser un melómano para saber quien es Jimmy Hendrix pero sí para conocer las bandas para las que tocaba. Algo similar parece pasarle a Cristiano Ronaldo. Anoche acarició las cuerdas de su Fender para deleitarnos con otro solo de guitarra, para regocijo de los aficionados madridistas, que comenzaban a impacientarse por la inoperancia del resto de músicos. El juego del Madrid fue totalmente estéril en la primera parte. Sólo una aparición de Khedira sorprendiendo desde atrás pareció inquietar al angustiado meta valencianista. En la segunda mitad el equipo blanco lo intentó con más intensidad pero seguía sin hacer daño al ordenado equipo che. La expulsión de Albelda -de profesión, profesional- debilitó la estructura militar de Emery. La expulsión fue injusta pero se equivocó de igual manera para ambos bandos. Deleznable actuación de Pérez Lasa como siempre, el eterno aprendiz de Iturralde. Igual de malo dentro y fuera del campo.
Quedaba poco y el Madrid seguía sin encontrar el camino hasta que un balón cayó en el espectro Özil, que por fin apareció para servirle un balón en bandeja de plata a Cristiano y comenzó el rock & roll. Lo de Özil empieza a ser preocupante. No estaría de más que realizara pases como el de ayer con mas asiduidad para quitarse la etiqueta de Guti que le he colocado. Quizá entonces dejaré de poner Özil en gris. Porque así es ahora: gris, intermitente y endeble.
El segundo llegó tras una exhibición de fuerza de Lass que vuelve a ser gaLASStico por momentos. Si Mourinho le doma puede dar un rendimiento excelso a los blancos. Se adentró en la línea enemiga como si fuera un jugador de rugby, nadie pudo placarle. Le dio el balón a Cristiano y no le acompañó en la jugada, sabiendo que el portugués era capaz de tocar los acordes oportunos sin ayuda de nadie. Sólo quedaba un soldado valencianista en pie, demasiado fácil para terminator, que volvió a quitarse la piel para encararle y aniquilar la meta che. Al igual que el traficante de la canción de Pereza, CR7 siempre sigue de pie, puede con más y como un guante sale a vacilar. Jimmy Hendrix hizo su trabajo pero sus compañeros no le acompañaron. Mientras, los Rolling Stones dieron otra lección de rock and roll colectivo en un ambiente hostil y un terreno de juego complicado para la
elaboración de su juego. El campo estaba helado pero ahí estaba Busquets, el "quitanieves de Badía", para comenzar la cadena de montaje. Si Villa hubiera estado más afortunado de cara a puerta le podían haber caído otros cinco a los rojillos. Aún así los goles de Pedro y Mick Jagger fueron más que suficientes para los Rolling.Un hombre de acero contra un imperio, así está la cosa.
http://www.youtube.com/watch?v=Z8sWnx03ycs&playnext=1&list=PL5F2AA936EAD05EB5&index=42
viernes, 3 de diciembre de 2010
La enésima sinfonía de Guardiola
Un año más el madridismo acudía eufórico a la cita. Durante la semana la gente era más prudente que otras veces. "Va a estar muy igualado, pero podemos ganar" se oía al principio, tornándose en un "ganamos seguro" o "vamos a golear" en las horas previas al clásico. Un discurso que cada vez se parece más a los vecinos del Manzanares, que tienen el copyright de "este año sí". Pues no, este año tampoco. Ni unos ni otros.
Bastaron cinco minutos para saber como se iba a desarrollar el partido. Mourinho se pasó a la izquierda del fútbol y la apuesta no le salió bien. Días antes del clásico abogué por la presencia de Lass en lugar de Özil en una tertulia televisiva a lo que algún tertuliano respondió con un "pierde el fútbol", lo que no sabía es que el fútbol que perdía era el del Madrid.
Mourinho planteó un partido de tú a tú y al final los blancos acabaron llamando de usted a los catalanes. Adelantó en exceso la línea defensiva y los culés ganaron la espalda a los laterales una vez sí y otra también. El primer objetivo se cumplió, juntar las líneas... pero dejar tanto espacio por detrás de la defensa fue un suicidio. A esto hay que añadir la precisión de los azulgrana entre líneas y la velocidad a la que se movían cuando robaban. Cuando un jugador culé robaba tenía siempre 3 opciones de pase. El Madrid estaba inoperante con la pelota e impotente a la hora de robar. Mucho tuvo que ver en esto la indolencia de Benzema y Özil que no se movieron mientras estuvieron en el campo. Los demás parecieron pollos sin cabeza. Cuando quiso acudir a Lass ya era demasiado tarde y si había una ínfima opción de recuperarse Iturralde ya la había tirado por la borda.
Dicen que Cristiano siempre desaparece en los partidos grandes. Es difícil aparecer cuando juegas solo, más aún contra un equipo de la talla de este Barsa. Impresionante el despliegue físico de los de Guardiola. Parecía un partido en el patio del colegio de unos niños de primaria contra unos tiarrones de secundaria. El Madrid fue un juguete en manos de los "pequeños gigantes". Una auténtica exhibición que pasará a los anales de la historia. No recuerdo una superiodad así en un terreno de juego, ni algo que se le acerque. Todos estuvieron de 10 pero hay alguien del que la gente se suele olvidar y que para mí es donde acaba el rival y empieza el Barsa, es Sergio Busquets. Ha sido el que ha dado el salto de calidad tanto al Barsa como a la selección. Era muy difícil superar el juego de ambos conjuntos durante los últimos años pero Sergio ha sido el que mejor lo ha sabido interpretar y le ha dado una vuelta de tuerca al engranaje del Barsa y la selección. Es un descaro la inteligencia de este jugador. Tácticamente perfecto, técnicamente mucho mejor de lo que la gente piensa. Entre tanta estrella pasa desapercibido pero no para Guardiola y Del Bosque. Cuando Del Bosque sentaba a Silva y Cesc Fábregas en el mundial también escuché algún "con Busquets pierde el fútbol". A ver que dicen ahora.
Además de su juego Busquets destacó en su comportamiento dentro y fuera de la cancha. No se contagió de actitudes deplorables de sus compañeros. Lamentable lo de Messi, Puyol (fingiendo agresiones), sí sí Puyol. Nunca imaginé que criticaría a Puyol por hacer teatro. Piqué, Villa, Alves, Abidal, Valdés, Xavi, Iniesta, ....todos dieron una lección de juego y también una lección de no saber comportarse durante el partido, tras el partido y días después del partido. Guardiola no es el mejor ejemplo tampoco, fue el que encendió la mecha. El poeta, amigo de los buenos modales. De la actitud merengue, al margen de su fútbol abúlico, hay que reprochar que no dieron la cara cuando el partido terminó. ¿Lo de Sergio Ramos?...lo más normal del mundo, poneos en su pellejo. Muy duro perder así y saber reaccionar cuando eres de sangre caliente. Por lo menos demostró orgullo.
Tampoco me quiero olvidar de Pedro, que al igual que Busquets pasa un poco desapercibido en el olimpo culé y fue de los mejores una vez más. Ambos apuestas de Guardiola, las cosas como son.
Sintetizando un poco todo lo comentado he de decir que David pudo con Goliat una vez más. El talento de los pequeños jugones devoró cualquier intento de la apisonadora blanca que dio palos de ciego. Todo ello con un juego único e irrepetible. Un juego tan limpio e inmaculado como la zamarra blanca que llevan los merengues. Mourinho se enfrenta al reto más grande que haya imaginado. Derrocar al equipo que ha alcanzado la perfección en el juego. Será muy difícil, imposible si los jugones siguen así. Respecto a su planteamiento del partido...los genios también se equivocan. Florentino debería ir pensando en ponerle unas rayas rojas a la camiseta por el complejo de inferioridad que los aficionados merengues estamos adquiriendo en los últimos tiempos.
Enhorabuena a los culés por el brillantísimo triunfo y por Sergio Busquets. Si Del Bosque y yo fuéramos jugadores querríamos ser Sergio Busquets.
Bastaron cinco minutos para saber como se iba a desarrollar el partido. Mourinho se pasó a la izquierda del fútbol y la apuesta no le salió bien. Días antes del clásico abogué por la presencia de Lass en lugar de Özil en una tertulia televisiva a lo que algún tertuliano respondió con un "pierde el fútbol", lo que no sabía es que el fútbol que perdía era el del Madrid.
Mourinho planteó un partido de tú a tú y al final los blancos acabaron llamando de usted a los catalanes. Adelantó en exceso la línea defensiva y los culés ganaron la espalda a los laterales una vez sí y otra también. El primer objetivo se cumplió, juntar las líneas... pero dejar tanto espacio por detrás de la defensa fue un suicidio. A esto hay que añadir la precisión de los azulgrana entre líneas y la velocidad a la que se movían cuando robaban. Cuando un jugador culé robaba tenía siempre 3 opciones de pase. El Madrid estaba inoperante con la pelota e impotente a la hora de robar. Mucho tuvo que ver en esto la indolencia de Benzema y Özil que no se movieron mientras estuvieron en el campo. Los demás parecieron pollos sin cabeza. Cuando quiso acudir a Lass ya era demasiado tarde y si había una ínfima opción de recuperarse Iturralde ya la había tirado por la borda.
Dicen que Cristiano siempre desaparece en los partidos grandes. Es difícil aparecer cuando juegas solo, más aún contra un equipo de la talla de este Barsa. Impresionante el despliegue físico de los de Guardiola. Parecía un partido en el patio del colegio de unos niños de primaria contra unos tiarrones de secundaria. El Madrid fue un juguete en manos de los "pequeños gigantes". Una auténtica exhibición que pasará a los anales de la historia. No recuerdo una superiodad así en un terreno de juego, ni algo que se le acerque. Todos estuvieron de 10 pero hay alguien del que la gente se suele olvidar y que para mí es donde acaba el rival y empieza el Barsa, es Sergio Busquets. Ha sido el que ha dado el salto de calidad tanto al Barsa como a la selección. Era muy difícil superar el juego de ambos conjuntos durante los últimos años pero Sergio ha sido el que mejor lo ha sabido interpretar y le ha dado una vuelta de tuerca al engranaje del Barsa y la selección. Es un descaro la inteligencia de este jugador. Tácticamente perfecto, técnicamente mucho mejor de lo que la gente piensa. Entre tanta estrella pasa desapercibido pero no para Guardiola y Del Bosque. Cuando Del Bosque sentaba a Silva y Cesc Fábregas en el mundial también escuché algún "con Busquets pierde el fútbol". A ver que dicen ahora.Además de su juego Busquets destacó en su comportamiento dentro y fuera de la cancha. No se contagió de actitudes deplorables de sus compañeros. Lamentable lo de Messi, Puyol (fingiendo agresiones), sí sí Puyol. Nunca imaginé que criticaría a Puyol por hacer teatro. Piqué, Villa, Alves, Abidal, Valdés, Xavi, Iniesta, ....todos dieron una lección de juego y también una lección de no saber comportarse durante el partido, tras el partido y días después del partido. Guardiola no es el mejor ejemplo tampoco, fue el que encendió la mecha. El poeta, amigo de los buenos modales. De la actitud merengue, al margen de su fútbol abúlico, hay que reprochar que no dieron la cara cuando el partido terminó. ¿Lo de Sergio Ramos?...lo más normal del mundo, poneos en su pellejo. Muy duro perder así y saber reaccionar cuando eres de sangre caliente. Por lo menos demostró orgullo.
Tampoco me quiero olvidar de Pedro, que al igual que Busquets pasa un poco desapercibido en el olimpo culé y fue de los mejores una vez más. Ambos apuestas de Guardiola, las cosas como son.
Sintetizando un poco todo lo comentado he de decir que David pudo con Goliat una vez más. El talento de los pequeños jugones devoró cualquier intento de la apisonadora blanca que dio palos de ciego. Todo ello con un juego único e irrepetible. Un juego tan limpio e inmaculado como la zamarra blanca que llevan los merengues. Mourinho se enfrenta al reto más grande que haya imaginado. Derrocar al equipo que ha alcanzado la perfección en el juego. Será muy difícil, imposible si los jugones siguen así. Respecto a su planteamiento del partido...los genios también se equivocan. Florentino debería ir pensando en ponerle unas rayas rojas a la camiseta por el complejo de inferioridad que los aficionados merengues estamos adquiriendo en los últimos tiempos.
Enhorabuena a los culés por el brillantísimo triunfo y por Sergio Busquets. Si Del Bosque y yo fuéramos jugadores querríamos ser Sergio Busquets.
viernes, 26 de noviembre de 2010
El enésimo partido del siglo
Cada año durante una semana como ésta solemos decir que el partido del siglo está a punto de disputarse. Todos los anteriores quedan en el olvido porque el que viene siempre es mejor que los anteriores. Cuando llegue el partido de la segunda vuelta volveremos a decir que es el partido del siglo pero será muy difícil que ambos lleguen en un momento de forma y un estado de ánimo tan óptimo como el actual.
A continuación voy a bosquejar donde pueden estar las claves del partido:
*Planteamientos tácticos:
A priori el Barsa saldrá a lo suyo, presionar arriba para no dejar salir al rival y tener la pelota mucho, sobre todo en campo contrario. El Madrid también a lo suyo, mantener las líneas juntas y cuando roben plantarse en el área contraria en décimas de segundo aprovechando la velocidad de los de arriba. Puede que el Barsa haga su juego, maraville y deje sin opción a los blancos o bien puede que la solidez defensiva de los merengues aturullen a los culés y en 2 contras se lleven la victoria. Pero en estos partidos nunca suelen salir las cosas como se plantean.
*Las variantes:
Hay una opinión generalizada de que los dos equipos sacarán su once tipo. Yo tengo mis dudas. Creo que Lass será de la partida en detrimento de Özil. El gran partido de Mesut en Amsterdam no debe llevar al engaño y aunque su calidad es irrefutable, su estado físico le resta muchos puntos en un partido de esta exigencia. Además puede ser decisivo entrando como refresco en la última media hora. Lass realizó una auténtica exhibición el año pasado en el Camp Nou. Se comió a los pequeños jugones pero es algo que cuesta mucho decir en voz alta porque es negro, cabezón y corre mucho. Y eso no gusta en un país que futbolísticamente hablando también es de izquierdas. Pero este es otro menester, algún día hablaré de a que me refiero con la izquierda del fútbol pero creo que muchos me entendéis.
Por el bando culé tenemos la opción Keita con la que casi nadie cuenta. El caso es que Pep y yo coicidíamos en la opción Keita hasta ayer, pero Pedrito le jugó otro órdago a su entrenador con el partidazo que hizo en Atenas.
Pero en cuanto a los onces todo son conjeturas. En el último clásico Pep abandonó la izquierda del fútbol poniendo a Alves adelantado contra todo pronóstico. Y acertó totalmente a pesar de lo inpopular de la decisión. Recibió muchas críticas pero el que se paseó en el Bernabéu fue el equipo del filósofo.
*Marcelo, Dani Alves y la espalda de ambos
Los dos mejores laterales del mundo frente a frente por primera vez desde que han igualado sus fuerzas. El hueco que dejan ambos cuando suben puede pasar factura. Rossi y Nilmar hicieron sufrir a los azulgrana tras varias subidas del brasileño. Alves subirá mucho porque es uno de los puntales de este Barcelona. Marcelo mejora hasta en eso. Cada vez elige mejor cuando tiene que subir. Sube menos que antes pero con un porcentaje de éxito mucho más elevado. Duelo estelar en ese carril teniendo en cuenta que los hombres que caen a esa banda son CR7 y Pedro.
*Elaboración del Barsa y desplazamientos de Javi Alonso.
Si el barsa toca y su juego fluye, imparables. Es importante para el Madrid limitar al máximo que los buenos se asocien. Algo muy trabajado por el técnico portugués que hace defender al equipo con las líneas muy juntas y ocupando las líneas de pase. Khedira, Lass y Javi Alonso muy importantes en este aspecto. Si Xavi piensa y tiene pase fácil, complicado para los blancos.
Por otro lado tenemos los desplazamientos de Javi Alonso. Los de Pep harán todo lo posible por evitar que el tolosarra otee el horizonte y trace con ese tiralíneas que tiene en su bota derecha.
*Los cracks.
Hay una cosa que se escapa a la pizarra. Es la inspiración de los cracks. Si los del Barsa se asocian y Messi recibe en tres cuartos con facilidad de maniobra la cosa se pondrá fea para los blancos. Por parte del Madrid destacar la velocidad de CR7 y Di María. Puyol demuestra día a día que los años no perdonan y sufre ante delanteros explosivos. No me olvido de los dos mejores porteros del mundo que también serán decisivos.
*Filosofía vs Psicología.
Pep el filósofo contra Mou el psicólogo. El catalán inculca los valores de la casa, jugar bonito y ganar por esa vía. El portugués inculca una mentalidad ganadora: ganar y si se puede, jugar bonito.
*Moda vs Leyenda.
El Barsa sólo gana al Madrid cuando tiene mejor equipo. El Madrid puede ganar con mejor o peor equipo. Es algo que dijo Xavi Hernández el año pasado acordándose de la liga que les arrebató el Madrid de Capello no hace mucho y no le falta razón. Si el Barsa no juega bien sufrirá para sacar algo positivo, el Madrid no necesita hacerlo para ganar. El Barsa gana cuando tiene el ciclo, el Madrid gana cuando tiene el ciclo y puede ganar cuando no es su ciclo. En estos 20 últimos años el Barsa ha tenido mejor equipo en 15 de ellos y no hay mucha diferencia en títulos. Es la leyenda del indomable.
*El que da primero, da dos veces.
El equipo que marque primero tendrá medio partido en el bolsillo. Si lo hace el Madrid se dedicará a esperar al Barsa y matar a la contra. Si lo hace el Barsa será difícil quitarles la pelota.
*Iturralde
A los culés no les gustará esto que voy a decir pero es inevitable decir que el árbitro más parcial que he visto jamás será el encargado de dirigir la contienda. Si os gusta apostar meted dinerito a que el Madrid no acaba con 11 el partido.
Puede que la expectación creada sea excesiva y el partido sea feo. Pero con tanto talento en el campo no parpadearemos hasta que se descorche el cava catalán o se enciendan los aspersores. ?;-)
A continuación voy a bosquejar donde pueden estar las claves del partido:
*Planteamientos tácticos:
A priori el Barsa saldrá a lo suyo, presionar arriba para no dejar salir al rival y tener la pelota mucho, sobre todo en campo contrario. El Madrid también a lo suyo, mantener las líneas juntas y cuando roben plantarse en el área contraria en décimas de segundo aprovechando la velocidad de los de arriba. Puede que el Barsa haga su juego, maraville y deje sin opción a los blancos o bien puede que la solidez defensiva de los merengues aturullen a los culés y en 2 contras se lleven la victoria. Pero en estos partidos nunca suelen salir las cosas como se plantean.
*Las variantes:
Hay una opinión generalizada de que los dos equipos sacarán su once tipo. Yo tengo mis dudas. Creo que Lass será de la partida en detrimento de Özil. El gran partido de Mesut en Amsterdam no debe llevar al engaño y aunque su calidad es irrefutable, su estado físico le resta muchos puntos en un partido de esta exigencia. Además puede ser decisivo entrando como refresco en la última media hora. Lass realizó una auténtica exhibición el año pasado en el Camp Nou. Se comió a los pequeños jugones pero es algo que cuesta mucho decir en voz alta porque es negro, cabezón y corre mucho. Y eso no gusta en un país que futbolísticamente hablando también es de izquierdas. Pero este es otro menester, algún día hablaré de a que me refiero con la izquierda del fútbol pero creo que muchos me entendéis.
Por el bando culé tenemos la opción Keita con la que casi nadie cuenta. El caso es que Pep y yo coicidíamos en la opción Keita hasta ayer, pero Pedrito le jugó otro órdago a su entrenador con el partidazo que hizo en Atenas.
Pero en cuanto a los onces todo son conjeturas. En el último clásico Pep abandonó la izquierda del fútbol poniendo a Alves adelantado contra todo pronóstico. Y acertó totalmente a pesar de lo inpopular de la decisión. Recibió muchas críticas pero el que se paseó en el Bernabéu fue el equipo del filósofo.
*Marcelo, Dani Alves y la espalda de ambos
Los dos mejores laterales del mundo frente a frente por primera vez desde que han igualado sus fuerzas. El hueco que dejan ambos cuando suben puede pasar factura. Rossi y Nilmar hicieron sufrir a los azulgrana tras varias subidas del brasileño. Alves subirá mucho porque es uno de los puntales de este Barcelona. Marcelo mejora hasta en eso. Cada vez elige mejor cuando tiene que subir. Sube menos que antes pero con un porcentaje de éxito mucho más elevado. Duelo estelar en ese carril teniendo en cuenta que los hombres que caen a esa banda son CR7 y Pedro.
*Elaboración del Barsa y desplazamientos de Javi Alonso.
Si el barsa toca y su juego fluye, imparables. Es importante para el Madrid limitar al máximo que los buenos se asocien. Algo muy trabajado por el técnico portugués que hace defender al equipo con las líneas muy juntas y ocupando las líneas de pase. Khedira, Lass y Javi Alonso muy importantes en este aspecto. Si Xavi piensa y tiene pase fácil, complicado para los blancos.
Por otro lado tenemos los desplazamientos de Javi Alonso. Los de Pep harán todo lo posible por evitar que el tolosarra otee el horizonte y trace con ese tiralíneas que tiene en su bota derecha.
*Los cracks.
Hay una cosa que se escapa a la pizarra. Es la inspiración de los cracks. Si los del Barsa se asocian y Messi recibe en tres cuartos con facilidad de maniobra la cosa se pondrá fea para los blancos. Por parte del Madrid destacar la velocidad de CR7 y Di María. Puyol demuestra día a día que los años no perdonan y sufre ante delanteros explosivos. No me olvido de los dos mejores porteros del mundo que también serán decisivos.
*Filosofía vs Psicología.
Pep el filósofo contra Mou el psicólogo. El catalán inculca los valores de la casa, jugar bonito y ganar por esa vía. El portugués inculca una mentalidad ganadora: ganar y si se puede, jugar bonito.
*Moda vs Leyenda.
El Barsa sólo gana al Madrid cuando tiene mejor equipo. El Madrid puede ganar con mejor o peor equipo. Es algo que dijo Xavi Hernández el año pasado acordándose de la liga que les arrebató el Madrid de Capello no hace mucho y no le falta razón. Si el Barsa no juega bien sufrirá para sacar algo positivo, el Madrid no necesita hacerlo para ganar. El Barsa gana cuando tiene el ciclo, el Madrid gana cuando tiene el ciclo y puede ganar cuando no es su ciclo. En estos 20 últimos años el Barsa ha tenido mejor equipo en 15 de ellos y no hay mucha diferencia en títulos. Es la leyenda del indomable.
*El que da primero, da dos veces.
El equipo que marque primero tendrá medio partido en el bolsillo. Si lo hace el Madrid se dedicará a esperar al Barsa y matar a la contra. Si lo hace el Barsa será difícil quitarles la pelota.
*Iturralde
A los culés no les gustará esto que voy a decir pero es inevitable decir que el árbitro más parcial que he visto jamás será el encargado de dirigir la contienda. Si os gusta apostar meted dinerito a que el Madrid no acaba con 11 el partido.
Puede que la expectación creada sea excesiva y el partido sea feo. Pero con tanto talento en el campo no parpadearemos hasta que se descorche el cava catalán o se enciendan los aspersores. ?;-)
lunes, 22 de noviembre de 2010
El villano y el héroe
Se acerca el clásico y me invade la sensación de que esta situación ya la he vivido en mi infancia. Corría el año 91 y los 9 años de socialismo comenzaban a pasar factura en nuestra tasa de desempleo. Eran tiempos de socialismo y barcelonismo, como ahora. El fútbol arte de Johan Cruyff comenzaba a dar sus frutos y maravillaba a todo el mundo. Malos tiempos para ser un madridista de 8 años.
Otra semejanza es el cambio en el mundo de la comunicación. Hoy vivimos la revolución digital terrestre y numerosas cadenas invaden nuestro terminal. En aquellos años se vivió otro cambio significativo en este aspecto, aparecieron las televisiones privadas y con ellas emergía una nueva era. Muchos recordamos con nostalgia los programas y dibujos animados de la época. El método a seguir por mi generación en aquel fin de curso del 91 era hacer los deberes, ir a jugar un rato y volver corriendo a casa porque había que ver Óliver y Benji, degustando un bocata de nocilla. Lo de jugar en la calle y el bocata de nocilla ya no se estila, ahora los niños toman nutella y juegan a la play. Y los jugadores que hacen fantasías con el balón ya no son animaciones, son de carne y hueso.
El "Óliver de carne y hueso" no llega al metro setenta pero no necesita un capítulo entero para cruzar el campo con el esférico. Corre a una velocidad endiablada. Cuando recibe en tres cuartos de cancha de cara a la portería, los rivales saben que están perdidos. La única opción parece pararle en falta pero los defensas también suelen llegar tarde a esto. Con espacios es infalible, sin espacios es arte. Se asocia como nadie entre una maraña de contrarios, driblings imposibles, cambios de ritmo vertiginosos en un palmo de terreno... Es la magia, es el balón cosido a la bota. Es Leo Messi, al que su perfil afable y retraído le otorga el galardón de "Óliver Aton".
Mark Lenders era un tío arrogante con muy malas pulgas, tez morena agitanada, ascendencia humilde y una fuerza brutal. Su famoso "tiro del tigre" doblaba los dedos de los porteros como le pasó anoche a Gorka
Iraizoz. Nunca se valoraba lo bueno que era Mark. Quizá esa chulería desmesurada le hacía perder el pulso con Óliver Aton. En este caso no puedo decir que Cristiano Ronaldo es "Mark Lenders de carne y hueso" porque dudo mucho que Cristiano sea de carne y hueso. Es el ciborg CR-7, programado para destrozar las redes rivales. Es terminator cuando se le cae la piel, la destreza, la eficacia, la potencia... Es Darth Vader, el lado oscuro de la fuerza.
Estos dos marcianos tienen la suerte y la desgracia de ser contemporáneos. La exigencia por ser el mejor del mundo y de la historia se acrecenta día a día. Son como Nadal y Federer, Lebron y Kobe, los Rolling y los Beatles, El Padrino I y el Padrino II... son el eterno debate. La existencia de uno hace mejor al otro y viceversa.
Para gustos los colores. Messi es la opción políticamente correcta. Pero los que tuvimos a Hugo Sánchez y Hristo Stoichkov como primeros ídolos seguiremos empatizando con estos villanos. Mark Lenders, Fénix (los caballeros del zodiaco), Vegeta (bola de dragón), Michael Corleone, Tony Soprano,... son algunos de esos villanos carismáticos de los que me siento fiel devoto. El ciborg CR-7 aúna todos los vicios y virtudes de los anteriormente mencionados y el próximo 29-N tiene una gran oportunidad de cambiar el destino de los tiranos.
Otra semejanza es el cambio en el mundo de la comunicación. Hoy vivimos la revolución digital terrestre y numerosas cadenas invaden nuestro terminal. En aquellos años se vivió otro cambio significativo en este aspecto, aparecieron las televisiones privadas y con ellas emergía una nueva era. Muchos recordamos con nostalgia los programas y dibujos animados de la época. El método a seguir por mi generación en aquel fin de curso del 91 era hacer los deberes, ir a jugar un rato y volver corriendo a casa porque había que ver Óliver y Benji, degustando un bocata de nocilla. Lo de jugar en la calle y el bocata de nocilla ya no se estila, ahora los niños toman nutella y juegan a la play. Y los jugadores que hacen fantasías con el balón ya no son animaciones, son de carne y hueso.
El "Óliver de carne y hueso" no llega al metro setenta pero no necesita un capítulo entero para cruzar el campo con el esférico. Corre a una velocidad endiablada. Cuando recibe en tres cuartos de cancha de cara a la portería, los rivales saben que están perdidos. La única opción parece pararle en falta pero los defensas también suelen llegar tarde a esto. Con espacios es infalible, sin espacios es arte. Se asocia como nadie entre una maraña de contrarios, driblings imposibles, cambios de ritmo vertiginosos en un palmo de terreno... Es la magia, es el balón cosido a la bota. Es Leo Messi, al que su perfil afable y retraído le otorga el galardón de "Óliver Aton". Mark Lenders era un tío arrogante con muy malas pulgas, tez morena agitanada, ascendencia humilde y una fuerza brutal. Su famoso "tiro del tigre" doblaba los dedos de los porteros como le pasó anoche a Gorka
Iraizoz. Nunca se valoraba lo bueno que era Mark. Quizá esa chulería desmesurada le hacía perder el pulso con Óliver Aton. En este caso no puedo decir que Cristiano Ronaldo es "Mark Lenders de carne y hueso" porque dudo mucho que Cristiano sea de carne y hueso. Es el ciborg CR-7, programado para destrozar las redes rivales. Es terminator cuando se le cae la piel, la destreza, la eficacia, la potencia... Es Darth Vader, el lado oscuro de la fuerza.Estos dos marcianos tienen la suerte y la desgracia de ser contemporáneos. La exigencia por ser el mejor del mundo y de la historia se acrecenta día a día. Son como Nadal y Federer, Lebron y Kobe, los Rolling y los Beatles, El Padrino I y el Padrino II... son el eterno debate. La existencia de uno hace mejor al otro y viceversa.
Para gustos los colores. Messi es la opción políticamente correcta. Pero los que tuvimos a Hugo Sánchez y Hristo Stoichkov como primeros ídolos seguiremos empatizando con estos villanos. Mark Lenders, Fénix (los caballeros del zodiaco), Vegeta (bola de dragón), Michael Corleone, Tony Soprano,... son algunos de esos villanos carismáticos de los que me siento fiel devoto. El ciborg CR-7 aúna todos los vicios y virtudes de los anteriormente mencionados y el próximo 29-N tiene una gran oportunidad de cambiar el destino de los tiranos.
martes, 16 de noviembre de 2010
Oda al fútbol en Barcelona... y hostilidad en Gijón
A dos jornadas del clásico los grandes calientan motores. El Madrid ganó de la única forma que pudo ante la que se había encargado de preparar Preciado. El Molinón es un escenario tradicionalmente antimadridista -como Riazor, el Reino de Navarra, Sánchez Pizjuán y tantos otros- pero la leña que Preciado había echado al fuego surtió efecto en la caldera asturiana. El partido fue a cara de perro, lleno de interrupciones, faltas tácticas, trifulcas... estoy seguro de que Mou -en la grada ayer- habría gozado del fragor de la batalla en el banco. No ofreció su mejor versión el equipo blanco pero se llevó tres puntos de oro. El 0-1 es un fiel reflejo de lo que fue el partido, un partido en el que los merengues se habrían dejado puntos en cualquier otra temporada. En el haber quedan los tres puntos y el partidazo de Sami Khedira. En el debe la falta de fluidez y la desaparición una tarde más, y van unas cuantas, de un gris Mesut Özil. No le vendrían mal un par de fabadas asturianas de las que Preciado da a los suyos. La calidad del alemán es indiscutible pero su precario fondo físico también. Ya puede ponerse las pilas porque el juego del equipo se resiente en exceso cuando el 23 se esconde. Me preocupa también el doble rasero para medir a Benzema e Higuaín. Llego a pensar que veo partidos diferentes. En el que vi yo el gol lo marcó el argentino, como casi siempre.
La antítesis del partido del Molinón tuvo lugar 21 horas antes en Barcelona. También fue un partido de pelea y de correr mucho pero la calidad del encuentro rozó la perfección, sobre todo en su primera mitad.
Lo mejor que hemos visto en lo que llevamos de temporada reunía a dos equipos con un mismo credo. Presión arriba para robar en campo contrario y soltarla a un toque, dos a lo sumo.
La primera parte se asemejó a un partido de fútbol americano por la alternancia en el dominio. Se jugaban seis o siete minutos en cada campo. Parecía que lo habían ensayado para que quedara bonita la puesta en escena de sus creencias. Cuando uno de los dos tenía la iniciativa la presión era asfixiante. Comenzaron los culés achuchando pero un par de contras aprovechando el hueco dejado por Dani Alves llevaron el miedo al graderío. El ritmo de partido era fulgurante gracias a la velocidad de piernas de los de arriba y la velocidad de los centrocampistas a la hora pensar y decidir. A esto hay que añadir el equilibrio que aportan los todocampistas de ambos equipos: Sergio Busquets y Bruno. Es impresionante el oficio y la calidad del
jugador del Villarreal, que ha tenido la suerte de contar con Marcos Senna como maestro. ¿Qué decir de Busquets en el Barsa?... Los que me conocen saben la devoción que siento por "veteranísimo" jugador de ¡¡¡22 años!!! Al descanso nos fuimos con 1-1 y con ganas de que el árbitro dijera que no había descanso. Que hubiera cambio de campo y a jugar, como en las prórrogas. Igual así habría acertado en algo. Lamentable actuación. No dejó conforme ni a locales ni a visitantes.
La segunda parte fue parecida a la primera hasta que apareció Messi para marcar la diferencia. La jugada del 2-1 entre Javi, Messi y Pedro es el sueño de Guardiola hecho realidad. Es la jugada de la masía. A un toque. Inmejorable jugada y la definición a la altura de la jugada. Ante esa oda al fútbol preciosista no queda más alternativa que quitarse el sombrero. El Villarreal siguió a lo suyo pero Messi volvió a golpear. El línier le devolvió la que le había quitado el otro en la primera parte y la pulga se tomó su venganza en plato frío. El 3-1 mató el mejor partido del año, será difícil que el clásico mejore esto pero el guión pinta bien.
Al margen del pésimo arbitraje, la nota negativa la puso el filósofo que dejó de orinar colonia en la celebración de los goles y perdió los nervios, una vez más, dirigiéndose a Garrido. Parece que abandona el talante cuando la cosa se pone tensa. Como entrenador me uno a los halagos hacia él pero esa falsa modestia y ese talante de sacerdote izquierdoso cada vez engaña a menos gente. Entiendo piques, celebraciones, provocaciones... pero no entiendo la doble moral. Si eres poeta hay que serlo 24 horas al día, no sólo cuando las cosas van bien.
No quiero cerrar la crónica sin elogiar una vez más al Villarreal, desde su presidente hasta el entrenador pasando por sus jugadores. Gran trabajo el de Garrido en apenas un año.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)













