Cada año durante una semana como ésta solemos decir que el partido del siglo está a punto de disputarse. Todos los anteriores quedan en el olvido porque el que viene siempre es mejor que los anteriores. Cuando llegue el partido de la segunda vuelta volveremos a decir que es el partido del siglo pero será muy difícil que ambos lleguen en un momento de forma y un estado de ánimo tan óptimo como el actual.
A continuación voy a bosquejar donde pueden estar las claves del partido:
*Planteamientos tácticos:
A priori el Barsa saldrá a lo suyo, presionar arriba para no dejar salir al rival y tener la pelota mucho, sobre todo en campo contrario. El Madrid también a lo suyo, mantener las líneas juntas y cuando roben plantarse en el área contraria en décimas de segundo aprovechando la velocidad de los de arriba. Puede que el Barsa haga su juego, maraville y deje sin opción a los blancos o bien puede que la solidez defensiva de los merengues aturullen a los culés y en 2 contras se lleven la victoria. Pero en estos partidos nunca suelen salir las cosas como se plantean.
*Las variantes:
Hay una opinión generalizada de que los dos equipos sacarán su once tipo. Yo tengo mis dudas. Creo que Lass será de la partida en detrimento de Özil. El gran partido de Mesut en Amsterdam no debe llevar al engaño y aunque su calidad es irrefutable, su estado físico le resta muchos puntos en un partido de esta exigencia. Además puede ser decisivo entrando como refresco en la última media hora. Lass realizó una auténtica exhibición el año pasado en el Camp Nou. Se comió a los pequeños jugones pero es algo que cuesta mucho decir en voz alta porque es negro, cabezón y corre mucho. Y eso no gusta en un país que futbolísticamente hablando también es de izquierdas. Pero este es otro menester, algún día hablaré de a que me refiero con la izquierda del fútbol pero creo que muchos me entendéis.
Por el bando culé tenemos la opción Keita con la que casi nadie cuenta. El caso es que Pep y yo coicidíamos en la opción Keita hasta ayer, pero Pedrito le jugó otro órdago a su entrenador con el partidazo que hizo en Atenas.
Pero en cuanto a los onces todo son conjeturas. En el último clásico Pep abandonó la izquierda del fútbol poniendo a Alves adelantado contra todo pronóstico. Y acertó totalmente a pesar de lo inpopular de la decisión. Recibió muchas críticas pero el que se paseó en el Bernabéu fue el equipo del filósofo.
*Marcelo, Dani Alves y la espalda de ambos
Los dos mejores laterales del mundo frente a frente por primera vez desde que han igualado sus fuerzas. El hueco que dejan ambos cuando suben puede pasar factura. Rossi y Nilmar hicieron sufrir a los azulgrana tras varias subidas del brasileño. Alves subirá mucho porque es uno de los puntales de este Barcelona. Marcelo mejora hasta en eso. Cada vez elige mejor cuando tiene que subir. Sube menos que antes pero con un porcentaje de éxito mucho más elevado. Duelo estelar en ese carril teniendo en cuenta que los hombres que caen a esa banda son CR7 y Pedro.
*Elaboración del Barsa y desplazamientos de Javi Alonso.
Si el barsa toca y su juego fluye, imparables. Es importante para el Madrid limitar al máximo que los buenos se asocien. Algo muy trabajado por el técnico portugués que hace defender al equipo con las líneas muy juntas y ocupando las líneas de pase. Khedira, Lass y Javi Alonso muy importantes en este aspecto. Si Xavi piensa y tiene pase fácil, complicado para los blancos.
Por otro lado tenemos los desplazamientos de Javi Alonso. Los de Pep harán todo lo posible por evitar que el tolosarra otee el horizonte y trace con ese tiralíneas que tiene en su bota derecha.
*Los cracks.
Hay una cosa que se escapa a la pizarra. Es la inspiración de los cracks. Si los del Barsa se asocian y Messi recibe en tres cuartos con facilidad de maniobra la cosa se pondrá fea para los blancos. Por parte del Madrid destacar la velocidad de CR7 y Di María. Puyol demuestra día a día que los años no perdonan y sufre ante delanteros explosivos. No me olvido de los dos mejores porteros del mundo que también serán decisivos.
*Filosofía vs Psicología.
Pep el filósofo contra Mou el psicólogo. El catalán inculca los valores de la casa, jugar bonito y ganar por esa vía. El portugués inculca una mentalidad ganadora: ganar y si se puede, jugar bonito.
*Moda vs Leyenda.
El Barsa sólo gana al Madrid cuando tiene mejor equipo. El Madrid puede ganar con mejor o peor equipo. Es algo que dijo Xavi Hernández el año pasado acordándose de la liga que les arrebató el Madrid de Capello no hace mucho y no le falta razón. Si el Barsa no juega bien sufrirá para sacar algo positivo, el Madrid no necesita hacerlo para ganar. El Barsa gana cuando tiene el ciclo, el Madrid gana cuando tiene el ciclo y puede ganar cuando no es su ciclo. En estos 20 últimos años el Barsa ha tenido mejor equipo en 15 de ellos y no hay mucha diferencia en títulos. Es la leyenda del indomable.
*El que da primero, da dos veces.
El equipo que marque primero tendrá medio partido en el bolsillo. Si lo hace el Madrid se dedicará a esperar al Barsa y matar a la contra. Si lo hace el Barsa será difícil quitarles la pelota.
*Iturralde
A los culés no les gustará esto que voy a decir pero es inevitable decir que el árbitro más parcial que he visto jamás será el encargado de dirigir la contienda. Si os gusta apostar meted dinerito a que el Madrid no acaba con 11 el partido.
Puede que la expectación creada sea excesiva y el partido sea feo. Pero con tanto talento en el campo no parpadearemos hasta que se descorche el cava catalán o se enciendan los aspersores. ?;-)
viernes, 26 de noviembre de 2010
lunes, 22 de noviembre de 2010
El villano y el héroe
Se acerca el clásico y me invade la sensación de que esta situación ya la he vivido en mi infancia. Corría el año 91 y los 9 años de socialismo comenzaban a pasar factura en nuestra tasa de desempleo. Eran tiempos de socialismo y barcelonismo, como ahora. El fútbol arte de Johan Cruyff comenzaba a dar sus frutos y maravillaba a todo el mundo. Malos tiempos para ser un madridista de 8 años.
Otra semejanza es el cambio en el mundo de la comunicación. Hoy vivimos la revolución digital terrestre y numerosas cadenas invaden nuestro terminal. En aquellos años se vivió otro cambio significativo en este aspecto, aparecieron las televisiones privadas y con ellas emergía una nueva era. Muchos recordamos con nostalgia los programas y dibujos animados de la época. El método a seguir por mi generación en aquel fin de curso del 91 era hacer los deberes, ir a jugar un rato y volver corriendo a casa porque había que ver Óliver y Benji, degustando un bocata de nocilla. Lo de jugar en la calle y el bocata de nocilla ya no se estila, ahora los niños toman nutella y juegan a la play. Y los jugadores que hacen fantasías con el balón ya no son animaciones, son de carne y hueso.
El "Óliver de carne y hueso" no llega al metro setenta pero no necesita un capítulo entero para cruzar el campo con el esférico. Corre a una velocidad endiablada. Cuando recibe en tres cuartos de cancha de cara a la portería, los rivales saben que están perdidos. La única opción parece pararle en falta pero los defensas también suelen llegar tarde a esto. Con espacios es infalible, sin espacios es arte. Se asocia como nadie entre una maraña de contrarios, driblings imposibles, cambios de ritmo vertiginosos en un palmo de terreno... Es la magia, es el balón cosido a la bota. Es Leo Messi, al que su perfil afable y retraído le otorga el galardón de "Óliver Aton".
Mark Lenders era un tío arrogante con muy malas pulgas, tez morena agitanada, ascendencia humilde y una fuerza brutal. Su famoso "tiro del tigre" doblaba los dedos de los porteros como le pasó anoche a Gorka
Iraizoz. Nunca se valoraba lo bueno que era Mark. Quizá esa chulería desmesurada le hacía perder el pulso con Óliver Aton. En este caso no puedo decir que Cristiano Ronaldo es "Mark Lenders de carne y hueso" porque dudo mucho que Cristiano sea de carne y hueso. Es el ciborg CR-7, programado para destrozar las redes rivales. Es terminator cuando se le cae la piel, la destreza, la eficacia, la potencia... Es Darth Vader, el lado oscuro de la fuerza.
Estos dos marcianos tienen la suerte y la desgracia de ser contemporáneos. La exigencia por ser el mejor del mundo y de la historia se acrecenta día a día. Son como Nadal y Federer, Lebron y Kobe, los Rolling y los Beatles, El Padrino I y el Padrino II... son el eterno debate. La existencia de uno hace mejor al otro y viceversa.
Para gustos los colores. Messi es la opción políticamente correcta. Pero los que tuvimos a Hugo Sánchez y Hristo Stoichkov como primeros ídolos seguiremos empatizando con estos villanos. Mark Lenders, Fénix (los caballeros del zodiaco), Vegeta (bola de dragón), Michael Corleone, Tony Soprano,... son algunos de esos villanos carismáticos de los que me siento fiel devoto. El ciborg CR-7 aúna todos los vicios y virtudes de los anteriormente mencionados y el próximo 29-N tiene una gran oportunidad de cambiar el destino de los tiranos.
Otra semejanza es el cambio en el mundo de la comunicación. Hoy vivimos la revolución digital terrestre y numerosas cadenas invaden nuestro terminal. En aquellos años se vivió otro cambio significativo en este aspecto, aparecieron las televisiones privadas y con ellas emergía una nueva era. Muchos recordamos con nostalgia los programas y dibujos animados de la época. El método a seguir por mi generación en aquel fin de curso del 91 era hacer los deberes, ir a jugar un rato y volver corriendo a casa porque había que ver Óliver y Benji, degustando un bocata de nocilla. Lo de jugar en la calle y el bocata de nocilla ya no se estila, ahora los niños toman nutella y juegan a la play. Y los jugadores que hacen fantasías con el balón ya no son animaciones, son de carne y hueso.
El "Óliver de carne y hueso" no llega al metro setenta pero no necesita un capítulo entero para cruzar el campo con el esférico. Corre a una velocidad endiablada. Cuando recibe en tres cuartos de cancha de cara a la portería, los rivales saben que están perdidos. La única opción parece pararle en falta pero los defensas también suelen llegar tarde a esto. Con espacios es infalible, sin espacios es arte. Se asocia como nadie entre una maraña de contrarios, driblings imposibles, cambios de ritmo vertiginosos en un palmo de terreno... Es la magia, es el balón cosido a la bota. Es Leo Messi, al que su perfil afable y retraído le otorga el galardón de "Óliver Aton". Mark Lenders era un tío arrogante con muy malas pulgas, tez morena agitanada, ascendencia humilde y una fuerza brutal. Su famoso "tiro del tigre" doblaba los dedos de los porteros como le pasó anoche a Gorka
Iraizoz. Nunca se valoraba lo bueno que era Mark. Quizá esa chulería desmesurada le hacía perder el pulso con Óliver Aton. En este caso no puedo decir que Cristiano Ronaldo es "Mark Lenders de carne y hueso" porque dudo mucho que Cristiano sea de carne y hueso. Es el ciborg CR-7, programado para destrozar las redes rivales. Es terminator cuando se le cae la piel, la destreza, la eficacia, la potencia... Es Darth Vader, el lado oscuro de la fuerza.Estos dos marcianos tienen la suerte y la desgracia de ser contemporáneos. La exigencia por ser el mejor del mundo y de la historia se acrecenta día a día. Son como Nadal y Federer, Lebron y Kobe, los Rolling y los Beatles, El Padrino I y el Padrino II... son el eterno debate. La existencia de uno hace mejor al otro y viceversa.
Para gustos los colores. Messi es la opción políticamente correcta. Pero los que tuvimos a Hugo Sánchez y Hristo Stoichkov como primeros ídolos seguiremos empatizando con estos villanos. Mark Lenders, Fénix (los caballeros del zodiaco), Vegeta (bola de dragón), Michael Corleone, Tony Soprano,... son algunos de esos villanos carismáticos de los que me siento fiel devoto. El ciborg CR-7 aúna todos los vicios y virtudes de los anteriormente mencionados y el próximo 29-N tiene una gran oportunidad de cambiar el destino de los tiranos.
martes, 16 de noviembre de 2010
Oda al fútbol en Barcelona... y hostilidad en Gijón
A dos jornadas del clásico los grandes calientan motores. El Madrid ganó de la única forma que pudo ante la que se había encargado de preparar Preciado. El Molinón es un escenario tradicionalmente antimadridista -como Riazor, el Reino de Navarra, Sánchez Pizjuán y tantos otros- pero la leña que Preciado había echado al fuego surtió efecto en la caldera asturiana. El partido fue a cara de perro, lleno de interrupciones, faltas tácticas, trifulcas... estoy seguro de que Mou -en la grada ayer- habría gozado del fragor de la batalla en el banco. No ofreció su mejor versión el equipo blanco pero se llevó tres puntos de oro. El 0-1 es un fiel reflejo de lo que fue el partido, un partido en el que los merengues se habrían dejado puntos en cualquier otra temporada. En el haber quedan los tres puntos y el partidazo de Sami Khedira. En el debe la falta de fluidez y la desaparición una tarde más, y van unas cuantas, de un gris Mesut Özil. No le vendrían mal un par de fabadas asturianas de las que Preciado da a los suyos. La calidad del alemán es indiscutible pero su precario fondo físico también. Ya puede ponerse las pilas porque el juego del equipo se resiente en exceso cuando el 23 se esconde. Me preocupa también el doble rasero para medir a Benzema e Higuaín. Llego a pensar que veo partidos diferentes. En el que vi yo el gol lo marcó el argentino, como casi siempre.
La antítesis del partido del Molinón tuvo lugar 21 horas antes en Barcelona. También fue un partido de pelea y de correr mucho pero la calidad del encuentro rozó la perfección, sobre todo en su primera mitad.
Lo mejor que hemos visto en lo que llevamos de temporada reunía a dos equipos con un mismo credo. Presión arriba para robar en campo contrario y soltarla a un toque, dos a lo sumo.
La primera parte se asemejó a un partido de fútbol americano por la alternancia en el dominio. Se jugaban seis o siete minutos en cada campo. Parecía que lo habían ensayado para que quedara bonita la puesta en escena de sus creencias. Cuando uno de los dos tenía la iniciativa la presión era asfixiante. Comenzaron los culés achuchando pero un par de contras aprovechando el hueco dejado por Dani Alves llevaron el miedo al graderío. El ritmo de partido era fulgurante gracias a la velocidad de piernas de los de arriba y la velocidad de los centrocampistas a la hora pensar y decidir. A esto hay que añadir el equilibrio que aportan los todocampistas de ambos equipos: Sergio Busquets y Bruno. Es impresionante el oficio y la calidad del
jugador del Villarreal, que ha tenido la suerte de contar con Marcos Senna como maestro. ¿Qué decir de Busquets en el Barsa?... Los que me conocen saben la devoción que siento por "veteranísimo" jugador de ¡¡¡22 años!!! Al descanso nos fuimos con 1-1 y con ganas de que el árbitro dijera que no había descanso. Que hubiera cambio de campo y a jugar, como en las prórrogas. Igual así habría acertado en algo. Lamentable actuación. No dejó conforme ni a locales ni a visitantes.
La segunda parte fue parecida a la primera hasta que apareció Messi para marcar la diferencia. La jugada del 2-1 entre Javi, Messi y Pedro es el sueño de Guardiola hecho realidad. Es la jugada de la masía. A un toque. Inmejorable jugada y la definición a la altura de la jugada. Ante esa oda al fútbol preciosista no queda más alternativa que quitarse el sombrero. El Villarreal siguió a lo suyo pero Messi volvió a golpear. El línier le devolvió la que le había quitado el otro en la primera parte y la pulga se tomó su venganza en plato frío. El 3-1 mató el mejor partido del año, será difícil que el clásico mejore esto pero el guión pinta bien.
Al margen del pésimo arbitraje, la nota negativa la puso el filósofo que dejó de orinar colonia en la celebración de los goles y perdió los nervios, una vez más, dirigiéndose a Garrido. Parece que abandona el talante cuando la cosa se pone tensa. Como entrenador me uno a los halagos hacia él pero esa falsa modestia y ese talante de sacerdote izquierdoso cada vez engaña a menos gente. Entiendo piques, celebraciones, provocaciones... pero no entiendo la doble moral. Si eres poeta hay que serlo 24 horas al día, no sólo cuando las cosas van bien.
No quiero cerrar la crónica sin elogiar una vez más al Villarreal, desde su presidente hasta el entrenador pasando por sus jugadores. Gran trabajo el de Garrido en apenas un año.
martes, 19 de octubre de 2010
El clásico de Europa
Corría la primavera de 1989 -mi sexta primavera- y yo disfrutaba del juego de la quinta del buitre. Eran los herederos del Madrid de las remontadas de Juanito y Santillana, un equipo que hacía gozar a la retina. Sanchís y Gallego atrás. Gordillo, con sus medias bajadas, subiendo la banda izquierda una y otra vez. Los centros de Míchel. La clase de Martín Vázquez y Schuster. Y por supuesto la categoría de Hugo Sánchez, mi primer ídolo. Nunca entenderé por qué se conoce a esta mitificada generación como "el madrid de la quinta del Buitre", Butragueño me parecía el peor de todos.

Era un equipo sensacional, digno de las alabanzas que todavía hoy recibe. En la competición doméstica arrasaban pero habían tenido mala suerte en Europa hasta ese año. No tengo recuerdo visual de una eliminación que sufrieron contra el PSV pero siempre oí hablar mucho de ella. El caso es que ese año la Copa de Europa no se podía escapar, el Madrid era el claro favorito y se plantó en semifinales con solvencia. Allí esperaba el Milan de Arrigo Sacchi que se había clasificado con más pena que gloria en las eliminatorias anteriores. Pero ahí estaban.

Llegó la hora de la verdad. En el partido de ida del Bernabéu empataron a uno. El Madrid seguía siendo favorito, pero en San Siro explotó el equipo que revolucionó el fútbol moderno. Sacchi había forjado una escuadra que funcionaba como un reloj suizo. Era algo que no se había visto nunca. Defendían en zona, achicando espacios, basculando, presionando en bloque, adelantando la defensa para provocar el fuera de juego, etc. Tácticamente perfecto y con varios judadores de un talento indescriptible. Una alineación que todavía hoy recordamos de carrerilla. La defensa liderada por il capitano Franco Baresi. Un joven Maldini -que a sus 20 años parecía un veteranísimo- se merendó a Míchel. Ancelotti, Donadoni y sobre todo los tres tulipanes -recién coronados campeones de la Eurocopa- ponían el talento creativo y la finalización. Siempre había pensado que nadie podía ser ni la mitad de bueno que Hugo Sánchez hasta que vi a Marco Van Basten. Descomunal. Al descanso iban 3-0 y la cosa acabó en un 5-0 inapelable y una demostración de fútbol total. El resultado trajo consigo muchas consecuencias. De un lado teníamos al Madrid, hundido y viendo como el tren de levantar la orejona se esfumaba una vez más. Pero esta vez no era como las anteriores. Era más desesperante aún porque al otro lado se vislumbraba un equipo que marcaría una época. El Milan de Sacchi y posteriormente de Capello. Un equipo de los que quedarán marcados a fuego en la historia de este deporte. Un antes y un después en el fútbol. La pizarra comenzó a ser importante a partir de la dinastía del equipo italiano, aquel equipo que llegó a superar la miticidad de la quinta del Buitre dejando a estos en la más absoluta de las ignominias. En la final también arrasaron, 4-0 al Steaua.

http://www.youtube.com/watch?v=pwx-K5UUnBQ

Era un equipo sensacional, digno de las alabanzas que todavía hoy recibe. En la competición doméstica arrasaban pero habían tenido mala suerte en Europa hasta ese año. No tengo recuerdo visual de una eliminación que sufrieron contra el PSV pero siempre oí hablar mucho de ella. El caso es que ese año la Copa de Europa no se podía escapar, el Madrid era el claro favorito y se plantó en semifinales con solvencia. Allí esperaba el Milan de Arrigo Sacchi que se había clasificado con más pena que gloria en las eliminatorias anteriores. Pero ahí estaban.

Llegó la hora de la verdad. En el partido de ida del Bernabéu empataron a uno. El Madrid seguía siendo favorito, pero en San Siro explotó el equipo que revolucionó el fútbol moderno. Sacchi había forjado una escuadra que funcionaba como un reloj suizo. Era algo que no se había visto nunca. Defendían en zona, achicando espacios, basculando, presionando en bloque, adelantando la defensa para provocar el fuera de juego, etc. Tácticamente perfecto y con varios judadores de un talento indescriptible. Una alineación que todavía hoy recordamos de carrerilla. La defensa liderada por il capitano Franco Baresi. Un joven Maldini -que a sus 20 años parecía un veteranísimo- se merendó a Míchel. Ancelotti, Donadoni y sobre todo los tres tulipanes -recién coronados campeones de la Eurocopa- ponían el talento creativo y la finalización. Siempre había pensado que nadie podía ser ni la mitad de bueno que Hugo Sánchez hasta que vi a Marco Van Basten. Descomunal. Al descanso iban 3-0 y la cosa acabó en un 5-0 inapelable y una demostración de fútbol total. El resultado trajo consigo muchas consecuencias. De un lado teníamos al Madrid, hundido y viendo como el tren de levantar la orejona se esfumaba una vez más. Pero esta vez no era como las anteriores. Era más desesperante aún porque al otro lado se vislumbraba un equipo que marcaría una época. El Milan de Sacchi y posteriormente de Capello. Un equipo de los que quedarán marcados a fuego en la historia de este deporte. Un antes y un después en el fútbol. La pizarra comenzó a ser importante a partir de la dinastía del equipo italiano, aquel equipo que llegó a superar la miticidad de la quinta del Buitre dejando a estos en la más absoluta de las ignominias. En la final también arrasaron, 4-0 al Steaua.

Ahora está en decadencia y repleto de jugadores indisciplinados y egoístas. Pero el Milan siempre será leyenda, como el Madrid. El equipo que marcó la senda exitosa de las escuadras italianas durante dos décadas. .
Mañana se libra una batalla más del derby de Europa pero ninguna me hará olvidar aquella tarde de abril del 89 en la que derramé mis primeras lágrimas por este deporte. La primera vez que sentí en mis carnes la impotencia y la ira de una eliminación europea con todo a favor.http://www.youtube.com/watch?v=pwx-K5UUnBQ
miércoles, 13 de octubre de 2010
Expediente X
Se suele decir que el halago debilita, pero esta selección demuestra cada vez que salta al campo que esa película no va con ellos. Estos escoceses no son como William Wallace y su séquito. Son aguerridos y despiadados cuando hay un balón dividido pero recibieron a la rojigualda en una alfombra roja. Porque el césped de anoche era un tapete de billar, idóneo para que los nuestros llevaran a cabo eso que tanto nos gusta, tocar y tocar. Era el partido para Javi Hernández pero se quedó en casa porque no podía más ....en OCTUBRE!!!!! Que cada palo sujete su vela. El tema es que anoche nos habría encantado verle con la batuta en ese fastuoso escenario creado para que él dirigiera la orquesta. Por suerte para nuestra merced ahí estaba el otro Javi, también con X y también con un don. El don de ilustrar a sus compañeros con su catecismo de fútbol y ya de paso deleitar a los espectadores.
En la previa se barruntaba un partido físico con la presencia de Llorente en el once. Pero Del Bosque, poco amigo de las conjeturas, decidió mantener el estilo que nos ha hecho únicos. El resto ya lo saben si vieron el encuentro. Un equipo de salvajes escoceses buscando la libertad y otro equipo ofreciendo la clemencia. La clemencia llegó con el 2-2, injustísimo. Pero esta selección, además de enamorar con su juego, gana siempre. Salió el que se suponía iba a ser el hombre del partido para ser uno más de la orquesta y sentenciar la batalla.Era el premio a un equipo que había hecho todo para ganar y a un jugadorazo en estado de gracia.
Pero el hombre del partido no fue el rey león en esta ocasión. Todos estuvieron a gran altura. Silva, Iniesta, Cazorlita, Sergio Busquets....pero el mejor cuando juegan los nuestros suele ser el que dirige el cotarro.
Normalmente es Xavi, anoche fue Xabi. Qué magnánima eXhibición del tolosarra!!! Perfecto en todas las facetas del juego. Sublime en la contención, perfecto en la colocación y mejor aún en la elaboración. Está realizando una gran campaña en el Madrid pero en la selección es donde aflora la plenitud de su talento. Talento con talento, talento a la enésima. Es lo que le pasa a estos jugones cuando se juntan. Hacen que todo parezca sencillo. Al final no hubo clemencia.Recuérdenlo, el juego de eXpaÑa se eXcribe con X.
miércoles, 6 de octubre de 2010
De profesión: antihéroes
Se dice de Mestalla que nunca falla porque sus gradas siempre están pobladas sea cual sea el rival. Habría que adaptar la frase porque los valencianistas no faltan pero sí que fallan, especialmente en lo que atañe a entrenadores.
La delgada línea entre la inconformidad y la intransigencia es muy peligrosa y la parroquia valenciana la cruza a las primeras de cambio. En la última década ha gozado de entrenadores a los que he admirado y que han otorgado a esta entidad la vitola de club grande. Todos ellos incomprendidos por la grada.
El primero de ellos fue Héctor Cúper. Venía avalado por sus grandes campañas en el Mallorca, al que hizo finalista de la Copa del Rey y de la extinta Recopa de Europa entre otros éxitos. Pero su éxito se acrecentó en la ciudad del Turia. Fue el que sentó las bases de la actual identidad del club. Creó un Valencia muy sólido y aguerrido. Había buenos jugadores pero otros muchos resultaron mediocres cuando se apartaron del entrenador argentino.
La historia nunca se acuerda de los segundos pero estoy seguro de que nadie olvidará aquellas dos finales consecutivas de Copa de Europa (2000 y 2001). En la de 2000, en París, se le llegó a declarar favorito para el título tras haber aplastado al Barcelona en semifinales. Pero el escudo del Madrid pesó mucho. En la segunda, la mala suerte se cebó con ellos en la lotería de los penalties. A pesar de estos éxitos la afición, que parece ser que escuchaban a De la Morena (detractor acérrimo del argentino), pitaba a Cúper al que se tildó de ultradefensivo. Sea como fuere el éxito fue rotundo.
Después llegó Rafa Benítez. A su llegada fue cuestionadísimo pero el madrileño supo aprovechar la herencia dejada por Cúper para hacer un Valencia más grande aún. Capitaneados por jugadores sensacionales pero con mala prensa. Ayala, Albelda, Carboni, Marchena... Al igual que con Cúper el juego de los ches se cimentaba en la defensa y en la disciplina. Era un ejército perfectamente estructurado. Bajo las órdenes del comandante Benítez fueron el azote de los galácticos. Consiguieron 2 títulos de liga y una UEFA durante el primer mandato de Florentino Pérez. Pero la historia se repetía e incomprensiblemente tampoco existió quórum con este magnífico estratega. Benítez dejó huella pero salió por la puerta de atrás para entrar por la puerta grande de Anfield Road.
El tercer caso entrenador maltratado por prensa y afición fue Quique Sánchez Flores, uno de los mejores técnicos de la actualidad. Comandó la transición que supuso el cambio generacional y metió al equipo en champions durante 2 años consecutivos. Tenía mejores jugadores que sus predecesores pero también cumplió con creces en el cargo. Denostado por la grada y con el "Quique vete ya" como nuevo himno en la ciudad de las naranjas tuvo que dejar el cargo. Tras su destitución el club ha vivido una crisis social, económica y deportiva a pesar de contar con 2 o 3 de los mejores jugadores de su historia, que consiguieron una copa del rey en 2008 a pesar de la que lió Koeman.
Para calmar la tempestad llegó Soriano a la presidencia y con él Emery. Otro estratega. En su primer año cumplió y el año pasado ganó "su liga". Se puede decir que quedaron primeros de una liga de 18 porque lo de Madrid y BarSa no entra dentro de la normalidad. Una vez más "entrenador ninot". Si les hubieran dejado, los aficionados le habrían quemado en las fallas. Por suerte para el Valencia ahora cuentan con un presidente cabal, Llorente, que
ha sabido ignorar lo que dicen cuatro iluminados. Es muy difícil superar los éxitos cosechados en la década pasada y más aún con la deplorable situación de las arcas valencianistas pero Unai es uno de esos entrenadores capaces de hacerlo. Le han desmantelado el equipo pero ahí está.Ha conseguido que Albelda vuelva a ser el jefe y si Albelda es el jefe el Valencia funciona. Me parece parece injustísimo el trato vejatorio que recibe este pedazo de profesional por parte de la prensa (la madrileña en general, la prisaica en particular). Tiene casta, liderazgo, rigor táctico, intangibles. Es un ejemplo de capitán, aunque no luzca brazalete.
Se podría decir que el Valencia es un equipo que sabe elegir entrenadores pero que no sabe aprovecharlos. La mayor virtud de un entrenador es sacar lo mejor de sus jugadores, sobre todo de los que están limitados. Ahí reside el éxito de los técnicos aquí citados . Cúper lo hizo con Farinós y Gerard; Benítez con Mista o con Kuyt en el Liverpool; y ahora Emery lo está haciendo con jugadores de perfil medio como Mathieu, Aduriz o Banega. Lástima que no todos lo sepan ver.
Podrá gustar más o menos los métodos de estos entrenadores, pero todos cumplen con los objetivos marcados. Harían bien en Valencia si dejaran de creerse el Madrid o el Barsa. Y harán bien en un futuro si no pitan a Albelda cuando sea entrenador del Valencia, porque algún día lo será y de los buenos.
viernes, 17 de septiembre de 2010
Pesos Pesados
La champions dio el pistoletazo de salida y los dos gallos de la competición demostraron que son los dos máximos aspirantes al título de los pesos pesados.
En la esquina derecha y con calzón blanco tenemos al aspirante, el Madrid de Mou. Poco pudo hacer el Ajax que parecía un boxeador a punto de ser knockeado. Cada ocasión errada por los madridistas parecía la campana que decía que otro asalto había finalizado y el púgil holandés volvía a su rincón tambaleándose pero en pie. De no ser por la mala puntería de los delanteros la goleada habría sido escandalosa.La mejoría mostrada fue más que evidente. La defensa tan sólida como siempre, tercer partido sin recibir una ocasión de gol (salvo un remate en el decuento). El centro del campo recuperó esa alegría tan añorada en los últimos años. Javi Alonso es el principal beneficiado de la incorporación de los alemanes. Khedira aporta mucho equilibrio y Özil es la horma del zapato del tolosarra. El alemán se asoció con todos. Es la pieza que necesitaba este equipo, por momentos parecía un jugador del Barça que se había puesto la camiseta blanca para enseñarles el camino. Los únicos que fallaron fueron los buenos. Por estos no hay que preocuparse porque ya sabemos que las van a enchufar. Me gustó mucho la presión de los merengues. Lo importante ahora es seguir en esta línea y hacer caso a la batuta de los maestros de orquesta que deben ser Javi Alonso y Özil. Y también Canales, que ayer apenas jugó pero que tendrá mucho que decir en este equipo.
En la esquina izquierda tenemos al campeón, que sigue a lo suyo. Aunque no ganara el título europeo el año pasado todos sabemos que ostentaría el cinturón de campeón si de boxeo se tratara. Los culés estaban heridos. Y no hay nada peor que un campeón de los pesos pesados herido en su orgullo. Los puños del púgil de calzón azulgrana fueron auténticas bombas.
Los culés volvieron a alcanzar la perfercción en su juego. Metieron 5 pero pudieron ser 10. Y todos los goles de manual. Tocando y tocando, y haciendo paredes en espacios imposibles. Lo del Hércules fue un tropezón. Los pupilos de Guardiola siguen maravillando y no se alcanza a ver el horizonte de este equipo.Esperemos que el destino nos brinde esta vez un combate entre ambos boxeadores en el mes de mayo. Se atisba un duelo titánico a lo Tyson-Holyfield. De momento el Barsa es el mejor, pero que no se descuide que le pueden morder la oreja.
jueves, 9 de septiembre de 2010
El Imperio Serbio Contraataca
Los que nos hemos criado viendo los triples de Biriukov y Epi y los despiadados duelos en la pintura entre Fernando Martín -que en paz descanse- y Audi Norris sabemos como se las gastan los balcánicos en esto de meter la pelotita en el aro.
En la recta final de los 80 emergió una generación de jugadores procedentes de la extinta Yugoslavia que marcó una época. El grueso de aquella selección militaba en aquel magnífico equipo de Split (la Jugoplastika) que ganó 3 Copas de Europa (actual Euroliga) de manera consecutiva (1989,1990,1991) aunque también tenía grandes jugadores en otros equipos europeos e incluso en la NBA. Nombres como Drazen Petrovic, Kukoc, Divac, Radja, Obradovic, Perasovic, Paspalj, Savic, un jovencísimo Sasha Djordjevic,... hacían temible a este combinado nacional.
EspaÑa cosechaba buenos jugadores pero a años luz del talento de los yugoslavos. Les veíamos como el Quijote a los molinos, monstruosos. Eran auténticas ametralladoras desde la línea de 6,25. A pesar de la situación política la selección balcánica seguía cosechando éxitos. Luego vino la guerra de los Balcanes y con ella la disgregación de Yugoslavia. Esta división evitó que todo el talento se juntara en un solo equipo pero los distintos países que se formaron seguían teniendo excelentes jugadores. En 2002 Yugoslavia consiguió su último éxito bajo ese nombre. Fue el mundial de Indianápolis, en territorio comanche.

Pero por aquel entonces la nueva potencia del baloncesto ya se estaba fraguando. Eran los "golden boys", los ÑBA, una hornada de jugadores liderados por Pau Gasol (el mejor jugador europeo de la historia). Y aquello que cantaban los nikis -"...EspaÑa está aplastando a Yugoslaaaavia por 20 puntos arriba..."- ya no era un sueño, era una realidad y, a día de hoy, una obligación. Hoy la ÑBA estaba en la obligación de ganar a Serbia (heredera de Yugoslavia) porque somos mejores. Pero se han dado un cúmulo de circunstancias que lo han impedido. La causa principal es que nos faltaban tres de los cuatro jugadores más importantes de esta dinastía: Pau Gasol, José Manuel Calderón y el gran capitán, el rey de los intangibles, ese que lo mismo te cosía un huevo que te freía un alfiler, Carlos Jiménez. Hoy daba la impresión de que Navarro estaba solo ante el peligro.
Pero las bajas no son la única causa del descalabro. El ADN balcánico es un factor a tener en cuenta. Los serbios han vuelto a ser esas ametralladoras infalibles de décadas anteriores capaces de destrozar cualquier defensa zonal o individual que se les presente. Daba igual que apretaran los españoles en defensa porque si un serbio se levantaba para encestar de tres era para anotar. A esto hay que añadir que jugaron como equipo, algo que no ocurría desde hace veinte años. Desde la disgregación la selección plavi no había encontrado un patrón de juego pero con esta promoción parece que volverán los éxitos. Los Teodosic, Velickovic, Bjeliça, Tepic, Krstic parecen haber encontrado esa disciplina de equipo que les faltaba. Talento nunca ha faltado pero estos jugadores son los que pueden devolver a este combinado al lugar en el que siempre ha estado.
En cuanto a EspaÑa habrá que hacer reflexión. Talento hay. Tranquilos que, como decían los Nikis, "seremos de nuevo un Imperio".
lunes, 6 de septiembre de 2010
Talento malgastado
Cuando hablamos de José María Gutiérrez Hernández hablamos de una persona poliédrica.
En sus comienzos fue J.M. Guti, apenas podía leerse en su dorsal, tapado por la prominente melena rubia que lucía el 14 en su adolescencia. En esa época ni siquiera llevaba el 14, simplemente era el 26. Un dorsal reservado a los chavales que toman la alternativa. Fue Jorge Valdano el que se la dio, pero cualquiera habría hecho lo mismo en su lugar. Verle correr por el campo es como ver a Morante haciendo el paseíllo en la Maestranza en una soleada tarde de Abril. Curiosamente Morante es el alter ego de Guti trasladado al toreo. Capaces de levantar de la butaca al más sosegado de los espectadores. Lo malo de esto es que si nos pusiéramos a contar, el número de veces que se levantan para ovacionarles es proporcional a las veces que lo hacen para insultarles por su desidia. Nunca dejan indiferente a nadie.
Pasaron los años y Guti seguía progresando, fortaleciendo su físico. Su pierna izquierda no mejoró nunca, porque había tocado techo la primera vez que tocó un balón, nació con ese don. Guti se hacía mayor y cambió de dorsal, el 26 de su espalda le correspondía a un canterano, él ya era uno más de la primera plantilla. Eligió el 14, dorsal mediático. No era un fijo pero cada vez jugaba más minutos y el pensamiento era unánime: "si le dan confianza será el mejor". Pero seguía sin llegar ese entrenador que se atreviera a darle continuidad. Tras años caóticos y cambios de entrenador, llegó Del Bosque y J.M. Guti pasó a ser Guti H.

Ahora sí!, debió pensar el rubio. Del Bosque le conocía desde pequeñito, era conocedor del esfuerzo que el chaval y su familia habían hecho para que vistiera esa camiseta. Vicente había sido un padre para él. Concretamente había sido como ese padre que está encima de su hijo constantemente para que no escoja los caminos equivocados. La relación entre ambos me recuerda a la que mantenía Robert de Niro con su hijo en la ficción en Una historia del Bronx, en el debut de De Niro como director. En ella, Lorenzo (Robert de Niro) era un humilde conductor de autobús que no paraba de decirle a su hijo "Calogero, no hay nada peor que el talento malgastado, no lo ovides nunca". Cada vez que su hijo se metía en un lío, ahí estaba su padre para recordárselo. Del Bosque quiso emular a ese humilde conductor de autobús pero Guti nunca dejó de ser ese niño problemático que malgastaba su talento.A las órdenes del salmantino tuvo un año especialmente bueno en el que el torrejonero se reinventó por una plaga de lesiones, erigiéndose en un gran "9" y aportando 14 goles en liga. Ese año volvió a despertar a los gutistas -entre los que militaba un servidor por aquel entonces- y todo apuntaba a su explosión definitiva. Pero todo quedó en agua de borrajas y Guti volvió a la irregularidad. Pasó de puntillas por la era galáctica, alternando geniales actuaciones -una especialmente en el Olímpico de Roma- con autoexpulsiones en partidos importantes. Pasaban los años y hablar del 14 era generar debate. División de opiniones.
En la selección ni siquiera tuvo la opción de emocionar o irritar al respetable. Ningún seleccionador confió en él. 13 veces vistió la rojigualda, una cifra paupérrima teniendo en cuenta la calidad que atesoran sus botas. Esta es una de las espinas de Guti. Él no se arrepiente de nada de lo hecho en el campo pero no haber estado en ninguna cita importante con la selección es una losa que siempre irá con él.
En sus últimos años Guti H. pasó a ser Guti Haz -en honor a sus hijos Aitor y Zaira- y la experiencia pareció darle algo de madurez en partidos importantes, al menos en la competición doméstica. Tuvo brillantes actuaciones en partidos decisivos en las ligas de Capello y de Schuster. Ligas en las que Raúl, Guti y Van Nistelrooy fueron suficientes para ganar a un Barça muy superior sobre el papel. El nivel físico que exigían las eliminatorias europeas dejaba constancia de las carencias del 14, su indisciplina no le permitía estar preparado para esas citas. Además ¿para qué pasar eliminatoria pudiendo tener los miércoles libres para salir a tomar unos "refrescos"?
Han sido muchos años de luces y sombras. Algunos dicen que es el mejor, otros que es un sinvergüenza. Yo estoy de acuerdo con los dos. He cambiado del gutismo al antigutismo como de camisa. Su trayectoria no atiende a la razón humana. Como amante del fútbol estoy muy agradecido por esos detalles únicos pero también muy decepcionado por su falta de ambición y por habernos privado de muchas noches de gloria tanto en el Madrid como en la selección. Ha sido J.M Guti, Guti H., Guti Haz..... pero siempre será el "maestro Gutiérrez", el mayor talento malgastado sobre un campo de fútbol.
lunes, 30 de agosto de 2010
Operación Retorno
El mes de agosto llega a su fin y, como cada año, los cientos de miles de personas que regresan de sus vacaciones estivales atascan las entradas a la capital de España, esa ciudad que es un colapso permanente. A partir de esta semana volverá la depresión postvacacional y los que tengan la fortuna de tener un empleo, milagro en estos tiempos que corren, volverán a sufrir los infumables atascos cada mañana. Pues eso es lo que le viene pasando a este gris Real Madrid desde hace demasiado tiempo. El club ha adquirido ese estilo de juego amontonado y sin fluidez como si quisiera reflejar la idiosincrasia de la ciudad a la que representa. El balón no circula, los jugadores se estorban de igual modo que los coches en la M-30 en hora punta.
Otro mal necesario en estos atascos son los agentes que dirigen el tráfico que, debido a su frecuente ineptitud, no hacen más que entorpecer más la cosa. Este rol también existe en las funciones del Madrid, es el árbitro. Ayer le tocó a ese hombre a una nariz pegado que se encargaba de parar el juego una y otra vez con faltas inexistentes y no sacando ni una tarjeta por reiteración. Ahí estaba él, por si al Madrid se le ocurría equivocarse y dar más de 2 pases seguidos. Esa fue la tónica del partido. Luego dicen que el Madrid no sabe a lo que juega. Todos sabemos a lo que juega, otra cosa es que jueguen a lo que quieren. Se atisban los mismos defectos de todos los años. Un buen puñado de buenísimos jugadores que se vienen abajo cuando se creen capaces de hacer todo por su cuenta cuando se enfundan la elástica merengue.
Si tenemos que salvar algo podemos hablar de la solidez defensiva del equipo, pero tampoco tuvo un rival que lo intentara en ningún momento. Los centrales fueron lo mejor.
Canales, contagiado por su estancia en la sub 19, intentó combinar pero fue un oasis en el desierto que se secó en tres cuartos de hora. El conjunto bermellón no se dejaba y tampoco hacía daño. Los blancos con calma, esta película ya la habían visto. Pero alguien cambió el guión y el final no fue el de siempre. Esta vez la pólvora estaba mojada y los héroes de siempre -Cristiano y el Pipa- no anduvieron finos.
Lo de Benzema ya no sorprende a nadie, lamentable como siempre. Decía el galo que le debe una a Florentino, en el mes de junio podrá decir que le debe dos. Y no creo que el gurú de las finanzas tenga mucha piedad con la gente que le debe algo. Eso si llega a junio porque dudo que Mou soporte mucho tiempo la indolencia y falta de compromiso del francés.
A este mal crónico de la inoperancia y la poca claridad de ideas hay que unirle otro problema aún mayor. Ese problema es un club en el que no saben lo que es un atasco. Seguro que cuando José Guardiola "Pepe el filósofo" visita la capital de España, su país aunque le pese, circula en el metro de Madrid, ese que dicen que vuela. Si el Madrid sigue a los suyo, los culés también. Da igual quien juegue. Tienen una premisa, salir a morder. En el minuto 3 ya habían dado el primer golpe.
Hubo un detalle en el partido de ayer que me llamó especialmente la atención, la manera en que todos fueron a abrazarse con Valdés cuando paró el penalty. Iban 0-2 y aunque hubiera sido gol, habrían metido otros 3 luego. Pero lo celebraron como si llevaran 2 meses deseando juntarse con los colegas para echar una pachanga. Juegan porque se divierten. Los de Chamartín juegan porque es su trabajo. Son la noche y el día.
Florentino debe estar pensando qué hacer con un Ferrari de 96 millones de euros si sólo puede ir a 30 km/hora por culpa de los atascos
Un cordial saludo y si volvéis de vacaciones no paséis por Madrid, hay atasco.
Otro mal necesario en estos atascos son los agentes que dirigen el tráfico que, debido a su frecuente ineptitud, no hacen más que entorpecer más la cosa. Este rol también existe en las funciones del Madrid, es el árbitro. Ayer le tocó a ese hombre a una nariz pegado que se encargaba de parar el juego una y otra vez con faltas inexistentes y no sacando ni una tarjeta por reiteración. Ahí estaba él, por si al Madrid se le ocurría equivocarse y dar más de 2 pases seguidos. Esa fue la tónica del partido. Luego dicen que el Madrid no sabe a lo que juega. Todos sabemos a lo que juega, otra cosa es que jueguen a lo que quieren. Se atisban los mismos defectos de todos los años. Un buen puñado de buenísimos jugadores que se vienen abajo cuando se creen capaces de hacer todo por su cuenta cuando se enfundan la elástica merengue.
Si tenemos que salvar algo podemos hablar de la solidez defensiva del equipo, pero tampoco tuvo un rival que lo intentara en ningún momento. Los centrales fueron lo mejor.
Canales, contagiado por su estancia en la sub 19, intentó combinar pero fue un oasis en el desierto que se secó en tres cuartos de hora. El conjunto bermellón no se dejaba y tampoco hacía daño. Los blancos con calma, esta película ya la habían visto. Pero alguien cambió el guión y el final no fue el de siempre. Esta vez la pólvora estaba mojada y los héroes de siempre -Cristiano y el Pipa- no anduvieron finos.
Lo de Benzema ya no sorprende a nadie, lamentable como siempre. Decía el galo que le debe una a Florentino, en el mes de junio podrá decir que le debe dos. Y no creo que el gurú de las finanzas tenga mucha piedad con la gente que le debe algo. Eso si llega a junio porque dudo que Mou soporte mucho tiempo la indolencia y falta de compromiso del francés.
A este mal crónico de la inoperancia y la poca claridad de ideas hay que unirle otro problema aún mayor. Ese problema es un club en el que no saben lo que es un atasco. Seguro que cuando José Guardiola "Pepe el filósofo" visita la capital de España, su país aunque le pese, circula en el metro de Madrid, ese que dicen que vuela. Si el Madrid sigue a los suyo, los culés también. Da igual quien juegue. Tienen una premisa, salir a morder. En el minuto 3 ya habían dado el primer golpe.
Hubo un detalle en el partido de ayer que me llamó especialmente la atención, la manera en que todos fueron a abrazarse con Valdés cuando paró el penalty. Iban 0-2 y aunque hubiera sido gol, habrían metido otros 3 luego. Pero lo celebraron como si llevaran 2 meses deseando juntarse con los colegas para echar una pachanga. Juegan porque se divierten. Los de Chamartín juegan porque es su trabajo. Son la noche y el día.
Florentino debe estar pensando qué hacer con un Ferrari de 96 millones de euros si sólo puede ir a 30 km/hora por culpa de los atascos
Un cordial saludo y si volvéis de vacaciones no paséis por Madrid, hay atasco.
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